Continuando con el resumen de lo jugado estas semanas, le toca el turno al SG-1 (me hubiera gustado explayarme tranquilamente con ellos), el grupo de exploración del Ícaro formado accidentalmente (se cayeron cuando el dirigible chocó contra las rocas) por el agente de Wissenschaft Renaldo José Fernando Olivares, un auténtico gigante cuya principal preocupación era la comida; por el artillero Iosef Dragrunov, siempre aferrado a su escopeta calibre 12 y a sus gafas de sol; por el profesor Jorgen Forgen, conocido como el dandy; y por la civil, rescatada poco antes, Sassa Ivarsson.
Ya el primer día habían contactado con un nativo, el viejo trampero Oleg, al que salvaron de ser la cena de una quimera ártica. Guiados por él, el día siguiente (segundo tras el naufragio) llegaron a Caer Dubh, la capital del pequeño reino de Y Cymoedd, donde contactaron con el párroco local (¡por fin alguien que hablaba latín!). Gracias a él supieron que estaban en una isla, Ynys Mawr y que Teyrnas Y Cymoedd era el principal señorío de la vertiente occidental.
Mantenían el contacto con el Ícaro gracias a un Eru Pelegrí, pendientes que permitían comunicarse a distancia. Pudieron informar así de sus descubrimientos y recibieron la orden de intentar forjar una alianza con el caudillo local que les permitiera obtener comida y ayuda si se veían varados en esas tierras durante un tiempo. Así, cuando, durante la recepción dada por el señor de Teyrnas Y Cymoedd, el rey Pedr, se enteraron de los problemas que tenía con su mina de hierro, se ofrecieron a ayudarlo de inmediato.


Aunque Ánima se vende como juego multi-ambientación, al estilo Rolemaster o D&D (y lo es), la ambientación oficial es Gaïa, ambientación que ya venía a modo de resumen en el manual básico (resumen con el que nos apañamos hasta la salida del volumen 1, dicho sea de paso). Se nos presentaba un mundo lleno de matices grises (sin buenos ni malos) y de un alto nivel sobrenatural: seres más grandes que dioses paseando por ahí, tipos que llegaron a ser casi dioses, civilizaciones basadas en el dominio de lo sobrenatural…
