Cuando la industria del entretenimiento japonesa coge un tema, lo exprime hasta la saciedad. Pero, incluso entre mil obras clónicas cortadas por el mismo patrón, es posible encontrar alguna variación interesante.
Eris no Seihai (El Santo Grial de Eris) es una de estas obras. El planteamiento inicial es el mismo que otras cuatro o cinco series de cada temporada desde hace ya unos años: tenemos a la prometida del príncipe, Scarlett Cassiel, que es acusada de intentar envenenar a la nueva y encantadora pretendiente que tiene a todos encandilados, Cecilia. Es ajusticiada y aquí la historia habitual es que renacería unos años antes e intentaría salvarse de la quema.
Aquí no es el caso, sino que aparece 10 años después como fantasma vengador a tiempo de ayudar a una joven pura e inocente en una situación parecida a la que ella sufrió. A cambio, la joven Constance Grail deberá ayudarla a lograr su venganza.

Scarlett y Constance








