NightCity Herald — Suicido colectivo en Ciudad de México

7 de enero, Ciudad de México, México

La policía mejicana encontró hoy los cuerpos calcinados de 231 miembros de la Secta del Fin del Mundo. Esta conocida secta incluía gente de muy diversas razas y nacionalidades, que se reunieron en Jerusalén, Israel, en el año 2000 para esperar el Fin del Mundo y el Juicio Final. Al no acontecer, siguieron reuniéndose cada Nochevieja desde entonces, esperando que Dios llevara sólo un poco de retraso. En 2015 se les vetó la entrada a Israel «por el mal rollo que creaban con todos los turistas», en palabras del Primer Ministro israelí. Desde entonces, venían reuniéndose en Ciudad de México por ser ésta «la segunda ciudad más pura de la Tierra». Según fuentes policiales, viendo que, una vez más, Dios les había dado plantón, debieron decidir reunirse con él por las malas, y se autoinmolaron.

Ciudad de México


© MvR 1998. Publicado con el permiso del autor.

Iniciamos las noticias del NightCity Herald, tal y como comenté a primeros de año.

En lo que a mí respecta, esta campaña de Cyberpunk 2020 empezó en 2021, que es cuando yo me sumé. Las noticias en el tablón de corcho de la asociación comenzaron también entonces, con un resumen del 2020, alguna de las cuales hacía referencia a alguna aventura o suceso ya jugado. Ésta creo que estaba para rellenar hueco, pues no recuerdo que saliera el tema en sesiones posteriores.


Baile de máscaras — Susurros

Dejaron atrás la aldea maldita de Grausse tan pronto pudieron. El sacerdote Daniel Magloire ofició el funeral por los dos fallecidos, Johanne Chéron y Roger Parmentier; confiaron las posesiones de ambos, rescatadas del caos del campamento, al alcalde y le encomendaron también dar parte de sus muertes, aconsejándole no mencionarles para evitar problemas con el conde de Malache. Las muertes fueron achacadas a un oso herido y furioso que irrumpió en el campamento y ahí quedó todo.

Los de la aldea no se habían visto tan afectados por la oscuridad del monolito y tampoco el padre Daniel, que había pasado casi todo el tiempo en la aldea, ocupándose de la iglesia. Grausse no tenía párroco y era costumbre que el de Ourges se pasara una vez al mes o así, pero del viejo Bertin no sabían nada desde octubre, lo que inquietaba al joven sacerdote.


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Vuelve NightCity Herald

En 1998 jugué una campaña de Cyberpunk 2020. Mi personaje era un mercenario especializado en armas cortas y poco dado a ciberimplantarse llamado José el Cubano Sánchez Aguamejía. Fue una campaña de esas que marcan y fue uno de esos personajes a los que se les coge especial cariño. Fue el primer pj que casé, fue el primero por el que me preocupé de sus creencias religiosas (durante una aventura muy chunga decidí que era católico practicante) y ha sido, en todo caso, el personaje al que más tiempo entre partidas le he dedicado: negocios, nivel de vida, mejoras de equipamiento… Le eché unas cuantas horas, con los manuales y calculadora en mano, para cuadrar números.

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El misterio de la hija de la mercera — Notas de la aventura

El otro día El Runeblogger me pedía las notas de El misterio de la hija de la mercera, adaptación de La farola de piedra, relato de Kido Okamoto de la serie dedicada al detective Hanshichi. Como le debo el hacer que me fijase en la aventura Beneath an Opal Moon que sirvió de arranque a Sakura, me he puesto manos a la obra. Mi primera intención ha sido escribir un módulo, pero soy incapaz de escribir una aventura para que la juegue otra persona, así que vamos con unas notas del máster todo lo detalladas que puedo, que espero sirvan de base por si alguien decide adaptarla a su mesa y jugarla.

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El misterio de la hija de la mercera

Hace un par de días retomamos a los samuráis Saito Mori y Tanaka Yasunobu, los «oficinistas» que vimos en El misterio del cadáver decapitado. Andaba (y ando) leyéndome los casos de Hanshichi, un ficticio policía en las postrimerías de la era Tokugawa cuyas andanzas las escribió, en la primera mitad del siglo XX, Okamoto Kido. Al estilo de los relatos de Sherlock Holmes, aunque más simplones y sin la garra de Doyle, dan una visión del Japón urbano de la primera mitad del XIX muy interesante para ambientar nuestras partidas. Eso, y que mucho de los relatos piden ser adaptados a aventuras a gritos. En este caso, el elegido fue La farola de piedra.


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Baile de máscaras — Bajo la sombra del monolito

El Grausse era un lago, del que tomaba nombre la aldea, que desaguaba tras un corto canal en el Carignan. En su desagüe, un istmo lo estrangulaba. En el extremo de este istmo era donde se construía el molino, aún unos cimientos medio inundados. A su alrededor, se repartían las tiendas de los zigeuner, de los patrones y del capataz, los bancos de trabajo, los cajones con suministros y las pilas de piedra basta. Un sencillo embarcadero marcaba el punto de atraque de la Trandafir.

Todo eso quedaba oculto por una niebla tan espesa que ni el sol de media mañana lograba atravesar y hacía que, desde un lado del campamento, no se viera el otro. Mas la niebla no se extendía mucho más allá del istmo, como comprobó Julien, que había salido a dar un paseo matutino con el que tonificar sus músculos. Apenas a 500 pasos del campamento, el sol brillaba, la bruma del lago, de dos o tres palmos de altura, se disipaba rápidamente y le permitía ver hasta la otra orilla, que se adivinaba pantanosa. Hacia levante, campos de trigo y cebada y alguna pradera para pasto, rodeaban la aldea de Grausse, un kilómetro y medio tierra adentro, lejos de las zonas inundables y apoyada en los boscosos montes que formaban las sierras tributarias de la cordillera de Lucille.


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Baile de Máscaras — Remontando el Carignan

Los tres jóvenes aún permanecieron un rato en casa del marqués de l’Aigle Couronné, escribiendo cartas a sus familias contando lo ocurrido y discutiendo el plan de acción. Eran pasadas las diez cuando, tras encomendar las cartas al marqués, incluyendo una de Jacques Lafleur para Eloise de Ferdeine, abandonaron la casa.

El viaje propuesto por el marqués: de Dupois (1) a la aldea de Grausse (2) por río y de ahi a Ourges (3). El plan de los aventureros era ir ahí a Voillermont por carretera, atrochar por sendas a Le Drac y volver por barco a Chaville


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Baile de máscaras — Duelo al amanecer

El día siguiente, miércoles, era el día de la fiesta de los D’Aubigne. Los hermanos Leclair y Michel se permitieron disfrutar del ambiente festivo de la ciudad, para recogerse a media tarde, vestirse y acudir a la fiesta.

El local elegido por Jacques estaba muy bien situado, con vistas al lago central de la ciudad y al precioso Palais Du Blanc. Su estilo, antiguo y pasado de moda, había sido hábilmente disimulado por Julien. Fue una fiesta pequeña, para cuarenta o cincuenta invitados, que dejó muy buen sabor de boca y daría de hablar.


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Baile de máscaras — Eloise de Ferdeine

—La maldita estocada al corazón del marqués de la Tour d’Azur —rezongó Eugène de Guignes, marqués de l’Aigle Couronné—. Siempre al corazón, siempre mortal. Ni los dos mejores espadachines de la Orden de Justine, el conde de la Fethe y Fortune d’Averne, se atreven a enfrentarse a Loup de la Croix. No sé la de veces que la he visto en acción y todavía no he averiguado cómo defenderme de ella.

Era la mañana del martes, justo después del funeral de Fernand Duchamp. Se habían reunido en una taberna cercana a la iglesia los hermanos Lafleur, Colette Leclair como su hermano Noel (el joven no se había recuperado de los excesos del domingo), Michel Laffount y el marqués de l’Aigle Couronné. Michel había contado los acontecimientos de la víspera al marqués, entre unos tragos de vino y brindis en memoria del fallecido.

…entre unos tragos de vino y brindis en memoria del fallecido.


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El misterio del cadáver decapitado

Llevaba un tiempo dándole vueltas a una campaña de samuráis que tuviera como uno de sus protagonistas a un «oficinista» al estilo de los samuráis que salen en Seibei del Ocaso. Un procedimental de investigación, por lo menos en sus comienzos. Este verano, antes de vacaciones, salió la oportunidad de jugar un día y tuve que improvisar una partida. Y volví sobre esta idea, se lo planteé a los jugadores y así surgieron el cínico Saito Mori (Charlie) y el novato Tanaka Yasunobu (Menxar).

El día a día de Saito y Tanaka


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