Un portal se abre en mitad de Tokyo y un ejército armado con espadas, lanzas y flechas irrumpe a sangre y fuego… hasta que llega el ejército del siglo XXI y pone las cosas en su sitio. Controlada la puerta, el gobierno japonés forma una cabeza de playa al otro lado, para saber qué amenazas hay allí y porque no hay país que se resista a un territorio virgen lleno de recursos naturales por explotar (bueno, se me ocurre uno donde el resultado sería más esperpéntico). Al otro lado de la puerta hay un mundo medieval-fantástico al uso, con elfos, magos, no-humanos, y la llegada de los japoneses y su tecnología, por mucho cuidado que pongan, amenazará con desestabilizar toda la zona (masacrar a un par de cientos de miles de soldados también ayuda).

Sin esas tres la serie ganaría un montón.



Ángel. Torbellino.


Acero y fuego