En Semana Santa me llegó un correo anunciando el cierre de Netvibes para este mes de junio. No creo que les suene el suene el servicio: nació en 2005 como un escritorio virtual donde poner widgets que nos daban información: cosas como el tiempo o unas notas para escribir o, para lo que más lo he utilizado yo, lector de feeds.

Durante muchos años (no sé desde cuándo lo uso, pero debe ser casi desde sus orígenes), ha sido mi página de inicio, con pestañas temáticas y, en ellas, cada blog que seguía en su widget: blogs de rol, de informática, las últimas novedades de Frozen-Layer.
Con el tiempo, hubo salidas y entradas, pero, poco a poco, fue quedándose más y más como un mausoleo de una internet que fue y ya no, una ventana a un pasado más civilizado y más nuestro. Con todo, incluso en el cementerio hay movimiento y, gracias a esos widgets, me he enterado de la vuelta de Wardog, de Kinestésico o de Cronista.
Ahora toca decirle adiós y gracias por todos estos años de servicio gratuito y sin publicidad. Es doloroso, porque es un trozo de una época de mi vida donde Internet era algo hermoso, vibrante y compartido, donde saltaba de blog en blog o de foro en foro, aprendiendo cosas nuevas
En mi juventud, Runequest era el tercero en discordia. Tenías AD&D, tenías MERP/Rolemaster y tenías Runequest. Eran los tres juegos de rol de fantasía que teníamos en castellano. En el club en el que yo estaba en mi primer periplo universitario (Alas de Dragón) cogía polvo en la estantería. En los tres años que pasé allí, nunca jugué. Había coñas con su mortalidad y con los patos y ya. Yo me especialicé en juegos que no se jugaban en el club, por tener más variedad de directores de juego. Dirigí a Far west, a Piratas!!, a Nephilim. Con Runequest, cogía los libros, veía las portadas, los interiores, los comparaba los de AD&D y MERP y los volvía a dejar en su sitio.

