Fin de semana rolero

Este fin de semana se celebraron las novenas jornadas de rol de El Dirigible. Tras el parón del año pasado, en éste han cambiado el formato, dejando de lado las jornadas primaverales con las mesas en la calle (y, por ello, buena visibilidad fuera del mundillo) a favor del sistema más habitual de recinto cerrado y con alojamiento, común a otras jornadas de la región como puedan ser las venerables TDN, remarcado si cabe con un horario restringido para aquellos que no pernotábamos en el recinto. Como escenario, una reconstrucción de gulag soviético que es usada el resto del año como residencia universitaria.

Mala cosa para comenzar. Por fortuna, eliminaron a última hora la absurda limitación horaria que nos dejaba a los sevillanos fuera de nuestras jornadas y, además, el tiempo nos dio un respiro con mañanas nubladas y días frescos. La organización estuvo, sin embargo, regular. Muy regular. En la red, la información era escasa y se actualizaba poco. Se supone que uno se podía apuntar a las actividades por internet, pero el calendario de las mismas tardó en salir y era poco descriptivo y el cómo apuntarse… en rol no vi nada al respecto. Ya en el recinto, faltaban carteles explicativos de los lugares habilitados y las actividades que se realizaban y todo resultaba un poco constreñido, con los stands de las tiendas embutidos a presión bajo el poco techado existente, la zona de juego de mesas en la cafetería del gulag y la de rol en una sala aparte, que resultó un tanto claustrofóbica el sábado por la tarde, con tanta mesa de juego. Había también una carpa como a media jornada de viaje y creo que otra sala, pero de ésa, si existió, no vi indicación.

Tampoco me preocupó todo aquello mucho, la verdad. Yo iba con ganas de hacer rodar los dados y quitarme el terrible mono rolero que arrastro desde Feria. El viernes se cayeron las partidas de MERP y de Ánima programadas por falta de jugadores, así que terminé en una de El Reino de la Sombra en la que me mantuve al margen, pues su débil planteamiento no logró arrastrarme. Sin embargo, disfruté como un enano de mis compañeros de mesa, de La Puerta Negra.

El sábado por la mañana la cosa estuvo bien mustia y la partida de Pangea de Ediciones Sombra no pudo celebrarse. Estuve dudando el meterme en la de Exo, pero al final me quedé de charla y dejé el jugar para la tarde, cuando estuvo la zona de rol hasta la bandera y pude, por fin, probar Pangea como jugador con unos dados especialmente cabrones, incluyendo un piñazo espectacular contra un árbol de mi pobre gardan. El domingo por la mañana, para rematar, conseguí arrastrar a Menxar y disfruté como un enano defendiendo Arnhem de los paracaidistas británicos.

He disfrutado de las jornadas y he jugado, que es lo que pretendía, así que ha sido un buen fin de semana.

18500

Llevo de secano rolero desde Feria. Llevo de secano bloguero más o menos desde entonces. También llevo preparando una campaña desde tales fechas. El problema es que se me ocurrió, por una vez en la vida, hacer las cosas más o menos curiositas y, en lugar de libreta, cuartillas, párrafos inconexos y esquemas muy, muy esquemáticos, decidí usar el programa TreeDBNotes para desarrollar la campaña. Creo que será la primera y única vez que lo haga.

18.500 palabras después, sigo empantanado con la ambientación (tiendo a irme por los cerros de Úbeda) y la campaña en sí todavía está sin desarrollar. Por lo menos, he conseguido controlar los impulsos de aprender algún programa para hacer mapas (es tontería: soy un absoluto negado para mapas y planos). Pero quiero montar un foro para la campaña, así que eso sí tendré que aprenderlo.

No sé todavía si terminaré de preparar la campaña, si conseguiré empezar a dirigirla o sí funcionará (quiero que sea una campaña estilo sandbox y multipersonaje, y no tengo ni idea de si seré capaz de manejar tal cosa), pero el resultado inmediato de esta idea de campaña es que el tiempo que dedicaba al blog se lo ha llevado ella. 18.000 palabras son unas 10 o 15 entradas que no he publicado estos meses. Y me duele dejar a mi niño tan abandonado.

Psycho Pass: «La cadena de la justicia, el sistema, nunca se acaba”

¿Qué harías si vivieras en una sociedad en la que para ser un ciudadano común dependieses de la reacción natural de tu mente hacia los crímenes?. Pues a través de esta serie, puedes hacerte una idea.

En un futuro próximo, la sociedad se rige por las decisiones del Sistema Sybil; un sistema prácticamente perfecto que mantiene un adecuado orden social para garantizar la máxima seguridad y la mejor calidad de vida posible para sus ciudadanos. Este sistema funciona mediante la medición instantánea del estado mental y la personalidad a través del Psycho Pass, determinando su color y claridad, es posible incluso medir la probabilidad de que un individuo cometa un crimen. Esta probabilidad se evalúa mediante el coeficiente de criminalidad, que cuando es demasiado alto provoca que las personas sean perseguidas y detenidas para ser llevadas a que se recuperen mediante terapia o ejecutadas de forma inmediata.

Los que se ocupan de esta parte del sistema, los denominados Ojos de Sybil, son la Oficina de Seguridad Pública e Investigación Criminal. Esta unidad está formada por inspectores y ejecutores. Los ejecutores son criminales potenciales utilizados como cazadores para realizar el trabajo sucio; los inspectores son los responsables de supervisar las acciones de los ejecutores para que desarrollen sus funciones dentro de los parámetros de la ley. Para realizar su trabajo utilizan armas especiales denominadas Dominator que están diseñadas para medir automáticamente el coeficiente criminal de una persona y determinar su destino. Y entorno a dos miembros de esta unidad, Tsunemori Akane, una inspectora novata y Shinya Kōgami, un ejecutor, se desarrolla la historia; con permiso de Makishima, otro personaje importante en esta historia.


Unidad 1 de la Oficina de Seguridad Pública e Investigación Criminal

Continuar leyendo »

Rideback

Rideback es un anime peculiar. Presenta un planteamiento de anime de mechas típico: protagonista joven que coge los mandos de uno y resulta ser un as; rebelde/pirata/terrorista guaperas y misterioso; chica mona y torpe; malo cruel y cobarde; chica dura y macizorra; chico… Bueno, ya me entendéis. Luego, vemos que las premisas que sostienen la trama no es que sostengan mucho, la verdad: el mundo es una dictadura militar controlada por un grupo de origen desconocido que se hicieron con el poder hacer unos años gracias a unos mechas que, esto, son motocicletas transformables y, ehm, dejan al piloto expuesto al fuego sobre los hombros del cacharro. O sea, una cosa estúpida como fuerza militar.

Continuar leyendo »

El Ícaro

Si La Dama es la madre de los dirigibles de Lucrecio, Ícaro es el padre. El primer dirigible construido en esta época que sirvió para entender la tecnología de La Dama y permitió tanto su reconstrucción cono el desarrollo de los nuevos dirigibles con los que Lucrecio asombra al mundo. El Ícaro cumplió bien su papel de prototipo, permitiendo asentar las bases tecnológicas y probando mil y un extraños cachivaches que salían de las manos de los ingenieros y artesanos, y, por eso mismo, quedó pronto obsoleto. Demasiado lento, demasiado pesado, poca carga útil… Incapaz de engalanarse y transportar pasajeros con el lujo y la rapidez de sus hijos, parecía que su futuro era terminar en un museo o en el desguace.

Pero el lento Ícaro tenía algo a su favor: era un dirigible en un mundo sin máquinas aéreas. Lento o no, su autonomía, velocidad y capacidad de carga superaban a cualquier otro medio de transporte (salvo a algunos barcos) y la ventaja táctica que podía proporcionar era demasiado buena como para dejarla pasar. El dirigible fue cedido a la Armada, que lo emplea oficialmente en tareas científicas, como estudios meteorológicos y cartografía aérea. Tras esa tapadera, el Ícaro vuela para la organización secreta Wissenchaft. En un principio, haciendo inserciones y extracciones de agentes de campo y artefactos y dando apoyo a las bases secretas establecidas fuera de Lucrecio.

Continuar leyendo »

Ookami Kodomo no Ame to Yuki

Piense usted en una historia de amor entre un hombre lobo y una chica normal. Quite a Hollywood de la ecuación. Ponga a Mamoru Hosoda (la preciosa La chica que saltaba a través del tiempo). Déjese macerar y sírvase con lágrimas. El resultado es Ōkami Kodomo no Ame to Yuki (más o menos, Los niños lobo Ame y Yuki), un precioso melodrama familiar sobre los efectos secundarios que dejan las relaciones de pareja (en forma de churumbeles), el gran problema que supone criarlos y como se complica todo hasta límites insospechados si los churumbeles son hombrecitos lobos que cambian de forma cuando les da la gana. ¿Cómo hacer para que no llamen la atención hoy en día? ¿Adónde llevarlos si se ponen malos, al médico o al veterinario? ¿Qué hacer cuando quieran relacionarse con chicos de su edad?


Una apasionada historia de amor… con consecuencias

No tengo mucho más que decir de la película. Es una pequeña joya, preciosa en el dibujo y la animación y meticulosa en la narración. La versión que he visto ha sido la de Backbeard, muy recomendable.

Pendragón — 499, Pentecostés

El año de 499 se preveía un año de transición. El rey Idres se lamía las heridas en Tintagel y había mandado como emisario a su hijo, el príncipe Marco, que llegó a Salisbury para la corte de Pentecostés. El príncipe ofreció a Salisbury un tributo y garantías de seguridad a cambio de que el condado no se inmiscuyera entre Devon y Cornualles. Muchos caballeros del consejo estuvieron de acuerdo con esta medida, aunque para otros, como lord Elffin y sir Leo, era una maniobra poco honorable. El propio lord Arcavius sería el valedor del acuerdo, tras negociar duramente con el príncipe.

También acudió para Pentecostés el príncipe Cynric. Traía una parte del botín obtenido en los saqueos de Cornualles del verano anterior, que fue recibido por los señores y caballeros de Salisbury con sorpresa y gran satisfacción. Por él se enteraron de que las relaciones entre los reyes sajones se deterioraba rápidamente y que el rey Cerdic tenía pensado dedicar el año en reforzar su frontera con Sussex. En charla distendida con su escolta, lord Elffin y lord Aeron lograron averiguar que varias bandas de sajones se preparaban para cruzar el mar hasta Britania y sus emisarios iban de rey en rey dispuestos a venderse al mejor postor, lo que hizo nacer en el castellano de Vagon la idea de contratar a alguna de estas bandas para su ambicionada invasión de Hampshire.

—Lord Elffin, ¿conocéis la historia de Vortigern el Tirano, quien contrató a mercenarios sajones para luchar contra sus enemigos? —Sir Leo el Mayordomo, durante una cena informal en Sarum.

Las noticias de una guerra entre sajones, aunque para muchos fueran buenas, traía consigo grandes dudas sobre el futuro, pues Salisbury era aliado de Wessex y seguramente el rey Cerdic pidiera ayuda militar en caso de contienda. El duque Ulfius de Silchester y Aelle Bretwalda de Sussex hacía tiempo que daban muestra de gran entendimiento. Y en otoño pasado había llegado noticia de que el condado de Huntington había jurado vasallaje a Essex. Era más que posible que caballeros britanos tuvieran que cruzar lanzas en una guerra entre sajones.

Continuar leyendo »

Pendragón — 498, batallas del verano

Lord Arcavius del Hacha Coronada, marshall de Salisbury, y lord Elffin de la Parca Quebrada, castellano de Vagon, habían decidido parar los pies al rey Idres lo más lejos posible de Salisbury. Tras pactar con Jagent y Dorset a comienzos de la primavera, en verano, recuperados ya de sus heridas de la boda, se pusieron al frente de las huestes del condado. Ochenta caballeros fueron con ellos, junto con numerosa infantería. Jagent mandó 50 caballeros y Dorset, un formidable cuerpo de mil legionarios perfectamente equipados. En Exeter, plaza fuerte del condado de Devon, se les unieron las tropas locales, sumando otros 75 caballeros más infantería.

No eran estas las únicas fuerzas que los condados de Logres enfrentaban al rey de Cornualles: barcos largos de Wessex y cocas de Dorset, al mando de sir Lycus, y con una carga bélica de 200 guerreros de Cerdic asolaron durante todo el verano las costas de Cornualles, en un intento de distraer los esfuerzos bélicos del rey Idres.

En Exeter se enfrentaron los dos ejércitos. El de Cornualles, pese a los hombres destinados a contrarrestar las incursiones sajonas, superaba al de nuestros héroes en caballeros. La primera carga de Logres hizo retroceder el centro de Cornualles, pero el rey Idres contaba con cientos de guerreros irlandeses que pronto desbordaron los flancos aliados. Pero ahí estaba el pretor Jonahel con sus legionarios, firmes como una roca. Aguantaron durante horas asalto tras asalto, desgastando al enemigo y haciéndoles flaquear mientras lord Arcavius reorganizaba a los caballeros y, con ataques de precisión quirúrgica, conseguía romper las filas enemigas. Con las últimas luces del día, el ejército del rey Idres rompía filas y huía en desbandada. Por fortuna para él, la noche impidió la persecución y pudo salvar buena parte de su ejército, sobre todo su preciada caballería.

Continuar leyendo »

Pendragón — 498, boda sangrienta

La boda del príncipe Cynric de Wessex (nieto de Vortigern el Tirano y bisnieto de Hengest el Asesino) y lady Jenna, hija mayor del difunto conde Roderick de Salisbury, fue el acontecimiento no sólo del año, sino de toda la segunda mitad de esa década maldita. Vinieron señores de todo Logres y tierras vecinas: el duque Ulfius de Silchester, el duque Eustance de Clarence, el rey Leodegrance de Cameliard, el príncipe Celyn de Sussex, el pretor Jonahel de Dorset, el joven conde Sanam de Bedegraine y sir Derfel, sobrino y heredero del viejo duque Corneus de Lindsey; los que no acudieron enviaron embajadores, como los abanderados de Jagent sir Caradoc y sir Cadfael, amigos de sir Elffin el Bueno, o su hermano, caballero que era de la casa Tribuit, o el joven sir Lak de Estregales, hijo menor del difunto rey Canan; también acudieron caballeros y señores de ese batiburrillo de señoríos en que se había convertido la antigua baronía de Marlborough: el abanderado de Silbury, el señor de Calne y otros muchos caballeros y señores.

También vinieron caballeros de Wessex, antes que sus señores, trayendo viandas y utensilios. Entre estos estaba el caballero que fuera capturado por la Hermandad de la Daga de Plata, captura que había dado lugar al sobrenombre que sir Elffin el Bueno tenía entre los sajones: sir Elffin el Torturador. Al pedir sir Arcavius explicaciones a tal sobrenombre, la cosa se lio y terminaron batiéndose en duelo el susodicho caballero, un compañero de armas, sir Arcavius y sir Elffin. El duelo terminó con uno de los de Wessex ensartado en una lanza en mitad del palenque y el otro medio muerto en su tienda. Y el enfado monumental de la condesa y otros grandes caballeros del condado, temerosos de cómo se pudiera tomar tal duelo el rey Cerdic.

Si le molestó, no lo hizo notar. Aceptó las disculpas y la devolución de los caballos y armas de los caballeros y no quiso hablar más del asunto. La boda de su hijo era lo importante. Éste, el príncipe Cynric, habíase bautizado en la fe cristiana, por lo que la ceremonia, larga y aburrida, se celebró en la catedral de Sarum.

Continuar leyendo »

Pendragón — 498, invierno

El comienzo del año no dio tregua en Salisbury. El asunto Marlborough parecía solucionado tras ofrecerle al joven barón, refugiado en Clarence, el devolverle sus tierras a cambio de jurar vasallaje a Salisbury y casarse, en su momento, con la hija mayor de sir Elffin de la Parca Quebrada. El joven Bar fue enviado a Sarum con una escolta de cinco caballeros de Marlborough, para criarse con el joven Robert, y dejando al duque de Clarence sin excusas para reclamar las tierras de Marlborough. El nombramiento de un castellano para Marlborough fue más difícil, ya que el consejo expresó su reticencia a que fuera sir Arcavius, señor de Winterslow y Wilton y marshall del condado. Sir Elffin lo rechazó por preferir la castellanía de Vagon, junto a las ricas tierras de su esposa. Se prefirió no dárselo al señor de Fosbury porque esto habría debilitado esas tierras limítrofes con el siempre belicoso gobernador de Levcomagus, así que recayó el honor en el abanderado de West Lavington, sir Aeron de la Daga de Plata.

Un sir Aeron que tenía problemas en las tierras de su esposa con la desaparición el año anterior de su hermano sir Gwyndaf, al que varios viajeros decían haber visto en los alrededores de Rydychan y del Bosque Salvaje, y ahora con la falta de su padre, sir Eudaf, que tras la campaña de Marlborough del año anterior había partido en busca de su díscolo hijo y aún no había dado señales de vida, y que tenía que lidiar con el castellano de Donnington, otro rebelde vasallo del debilitado duque Ulfius de Silchester que, aprovechando lo confuso de la situación, había metido la zarpa en las posesiones orientales de Marlborough. Por fortuna, sir Jaradan le mandó cinco caballeros de Sarum para reponer los enviados con el joven Bar y tener, de paso, quienes le guardaran las espaldas.

Para mayo estaba prevista la boda del príncipe Cynric y lady Jenna, la hija del difunto conde Roderick. Se enviaron mensajeros a los dominios vecinos, se prepararon barracones y tiendas para los invitados y se veía a sir Leo el Mayordomo, siempre con un ábaco en la mano, ir de señorío en señorío calculando cuánto debía aportar cada cual a las celebraciones.

Llegaron en estos días noticias de que el rey Idres estaba reclutando mercenarios para atacar el condado de Devon, el último dominio del extinto ducado de Cornualles que le faltaba por dominar. Temiendo que el rey no se pararía en Devon, sir Arcavius y sir Elffin planearon presentar batalla junto a Devon. Para ello, negociaron con Jagent, que prometió enviar la mitad de sus tropas, y con Dorset, que puso sobre la mesa sus 50 caballeros y la mitad de sus legionarios y también barcos para hacer razzias en la retaguardia del rey de Cornualles. El consejo de Salisbury, envalentonado tras la rápida victoria sobre Marlborough, confió en el talento militar de su marshall, salvo sir Leo, al que no le salían las cuentas con la comida, y algunos caballeros y señores del norte, que preferían afianzar las posiciones al norte del Dique de Ambrosio.

Sir Arcavius aprovechaba también estos viajes para tantear en busca de esposa, tras la muerte de lady Adwen. El poderoso señor de Wilton veía como le había alcanzado la madurez sin heredero varón.

Los sajones seguían moviéndose. A principios de marzo llegó el príncipe Celyn de Sussex, el reino de Aelle, que fue despachado por sir Elffin con dolorosas promesas si volvía por allí. En primavera también el condado de Huntington, siguiendo el ejemplo de Salisbury, estrechaba lazos con el reino sajón más cercano, el de Essex. En este caso, no con una alianza matrimonial sino jurando vasallaje. Esto suponía que desde ese verano tanto Essex como Wessex contarían con caballeros britanos en sus filas.

498 prometía ser un año decisivo y apenas había empezado.