Ishikawa Reiko, Hosoda Genji e Hitomi abandonaron Montaña Blanca dos días después del ritual de la primavera. Llevaban consigo tres caballos y dos mulas. A Honjo Satoshi, el samurái renegado, lo enviaron finalmente con Kato Misaki para que lo dejara a buen recaudo en las mazmorras del castillo de los Masaki. Acordaron con él una contraseña de entrega, pues estaban seguros de que el señor Saito, jefe de policía en Aimi y agente de la inteligencia imperial, querría interrogarlo a fondo.
El falso invierno provocado por el ritual de Okuzaki Jin había durado casi dos meses. Dos meses de frío intenso, fuertes heladas y mucha nieve. Ahora, mayo quería recuperar el tiempo perdido y el sol calentaba con fuerza, deshelando los campos y los montes. Se avecinaban días de aludes, crecidas e inundaciones.


