Del estudio Bones y de, prácticamente, el mismo equipo de Eureka 7 nos llegó en 2008 otra serie por el estilo, Bounen no Xamdou. Los mechas eran esta vez orgánicos, el capitán de la nave pirata, capitana y con algo más de carácter; una vieja gurú iluminada en vez de un viejo gurú iluminado; unos tripulantes, en general, más entrados en años y menos guapos que en la anterior y una pareja protagonista (chica extraña, chico estúpido) más mayores, más maduros y (parte importante) el chico menos cargante y tonto (aunque en el segundo tramo de la serie se sacan uno que nos hace añorar a Renton). Sin embargo, la serie no funciona como Eureka 7. La historia, fumada existencial gorda y poco comprensible incluida, hace aguas por todas partes y da la impresión, en más de una ocasión, de que quisieron repetir el éxito de la anterior forzando una trama escasa más allá de lo posible. La serie, con todo, aguanta bien hasta el capítulo 13 o mediados del 14. A finales de éste cae en picado y entra en un foso aburrido y laaaaargo que tira por la borda todo lo conseguido antes, para llegar a un final atropellado y torpón. Pero la serie, pese a sus lagunas tamaño mar Negro y a sus inconsistencias, mantiene el tipo bastante bien toda la mitad y, en la segunda, la inercia y ciertas subtramas consiguen mantenernos enganchados hasta que, por fin, acaba.
Nakiami