El Ícaro — El mal del norte II: planificando el ataque

La Perla y el Albatros dorado estaban posados uno junto al otro, con una lona extendida entre ambos para proteger a las tripulaciones del inclemente sol. Al otro lado del riachuelo, los elfos levantaban el campamento ignorando cuidadosamente las miradas curiosas de Svala Ojos de Hielo, de Sassa Ivarsson y de Su Wei. El resto de los hombres del Ícaro sesteaban junto a los barcos mientras los oficiales discutían un curso de acción bajo la lona.

—Hay cinco entradas repartidas regularmente en un diámetro de 25 kilómetros, como una estrella de cinco puntas —explicaba la segunda comandante Edana Conway—: a la boca norte, llamémosla número 1, llegan dos grandes tuberías que descienden del norte. Si el sueño del ingeniero Powell con Maetel fue real, las tuberías vienen del helado norte y creemos que traen agua y, quizás, alcohol. Pensamos que usan el agua para excavar y para máquinas hidráulicas y el alcohol sería necesario para los motores de claudia que moverían toda la maquinaria. Es la única entrada de la que no sabemos nada de su interior.

»La boca número dos, según el sentido de las agujas del reloj, es la noreste. Es un túnel enorme, como un hangar. Hay una gran aeronave, como la que atacó Nidik en primavera, pero cabrían varias más.

»La boca tres, sureste, es una fábrica de drones. Hay maquinaria y muchos drones, puede que varios centenares.

»La cuatro, suroeste, parece un astillero. Hay una gran aeronave en construcción. La cinco también es algún tipo de fábrica. Los homúnculos de Powell informaron de grandes estructuras metálicas triangulares. Esa zona es más montañosa y parece que están arrojando por ahí todos los desperdicios de la excavación.

»No sabemos cuánto se adentran esos túneles, ni si hay más niveles, pero hay tuberías que inyectan agua en el subsuelo rico en claudia muy adentro bajo el bosque.

 

Había pasado una semana del primer reconocimiento de Edana Conway con la doncella del bosque. Tras comunicar su descubrimiento a la base y ordenar a los cazadores de Águila Calva que se largaran de allí, había vuelto al bosque con sus hombres para un segundo reconocimiento, más exhaustivo, que realizaron con los homúnculos de Powell. Poco ágiles, casi todos habían sido descubiertos por los drones de vigilancia y eliminados sin profundizar mucho en las instalaciones de la Máquina. El grupo de Conway tampoco se veía más capacitado que los homúnculos para llevar a cabo un reconocimiento a fondo y dieron por suficiente la información obtenida. Habían establecido un punto de recogida con el Albatros dorado para evitarse los tres días a caballo. De vuelta con los elfos, Conway se reunió directamente con las elfas para explicarles la situación y aconsejarles que se alejaran de allí para escapar de posibles represalias de la Máquina.

Porque los oficiales del Ícaro habían decidido acabar con esa base de la Máquina, estuvieran haciendo lo que estuvieran haciendo y aunque eso significara una guerra total. Por eso, el capitán Paolo se había embarcado en la Perla de Svala con tres grupos completos. No pudo llevarse a más gente porque en aquellos días se celebraba la thing de Nidik y el comandante, tras lo ocurrido en las anteriores, esperaba algún tipo de ataque. Pero pudo llevarse a Zoichiro, aceptando los riesgos de que le confundieran con un elfo oscuro.

Así, en esa soleada tarde de finales de agosto, la segunda comandante Conway, el oficial de derrota White y el capitán de infantería Paolo discutían el curso de acción sobre el tosco plano dibujado por White según el informe de su superior.

—Un ataque simultáneo sobre las entradas dos y tres (portador y fábrica de drones) acabaría (espero) con su principal fuerza aérea y nos permitirá movernos con más libertad entre el resto de objetivos —expuso Paolo.

—Frederick y Dragunov son buenos con los explosivos y podrían volar las cuevas… si tuviéramos pólvora suficiente —apuntó Conway—. Quizás Zoichiro pueda crear esas minas de fuego con la que destruimos al portador de Nidik en mis balas y en las agujas del señor White. Así podríamos atacar desde cierta distancia.

—No olvidemos las tuberías. Si las destruimos, inutilizaremos sus máquinas. En el peor de los casos, nos permitiría ganar algo de tiempo para una segunda operación.

—Usted siempre tan optimista, señor White. Muy bien, enviaremos un grupo a las tuberías del norte, lejos del alcance de la entrada norte, con el Albatros dorado. Powell y Dragunov son los más capacitados a la hora de sabotear maquinaria. Que se lleven a Su Wei de escolta. Serán el SG-6.

»La Máquina es vulnerable a la magia, así que quiero un mago de combate en cada grupo. Señor White, usted ya ha combatido en varias ocasiones con Zoichiro, lléveselo. Conway, le recomiendo al doctor Callahan. Bajo ese aire cobarde, ha resultado ser muy competente. Y a Renaldo, es de los que más experiencia tiene luchando contra drones y puede conseguirle superioridad numérica en cualquier momento.

—Entonces, nosotros nos encargamos del navío, que de eso tenemos experiencia —dijo White. Miró a su alrededor, buscando entre los hombres del Ícaro el tercer miembro de su equipo. Por un momento se fijó en Sassa Ivarsson, pero se dio cuenta de que faltaba uno para ser divisibles entre tres—. Me llevaré a Kuro, que no lo he visto en todo el viaje ni recuerdo si venía con nosotros o no. A ver si es tan bueno con la Máquina.

 

Esa misma tarde partieron. Se fijó el ataque en la noche del 31 de agosto. Los SG-2 y SG-3 de Conway y White avanzarían guiados por doncellas del bosque y dotados de minas de fuego de Zoichiro y atacarían cuando el SG-6 hubiera destruido las tuberías, unos doscientos kilómetros al norte de la base de la Máquina. El SG-6 debería volver al Albatros dorado tras el ataque y reunirse con la Perla y el SG-1 de apoyo, formado por el capitán Paolo, el fusilero Frederick y la señorita Sassa Ivarsson.

Sería una noche muy larga.

Los viajes del Ícaro, 3×05. Protagonistas: Capitán Paolo (paladín, nivel 8), sargento Dragunov (maestro de armas con sangre antigua, nivel 6), doctor Callahan (hechicero, nivel 6) [Charlie]; capitana Edana Conway (tuan dalyr, guerrero mentalista, nivel 5+2), Kuro (nephilim d’anjayni, asesino, nivel 6), Sassa Ivarsson (mentalista/hechicero-mentalista, nivel 7) [Menxar]; teniente Walter White (ladrón con esencia venenosa, nivel 7); Renaldo José Fernando Olivares (tao, nivel 8) y sargento Max Powell (hechicero con sangre antigua, nivel 5) [Sir_Petrus].

Índice de la campaña.

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