Estoy viendo Babylon 5 estos días. Llevaba tiempo con ganas de volver a verla y a la primera temporada le dediqué la primavera pasada. Yo me enganché a la serie en la segunda temporada, cuando la echaban en Televisión Española los fines de semana a primera hora de la mañana, con un margen aproximado de más/menos una hora. Las grababa mi hermano y juntó una colección peculiar de capítulos a los que le faltaba el comienzo o el final (hay algunos comienzos y finales que los estoy viendo por primera vez ahora) entre trozos de capítulos de La tía de Frankenstein. Cuando pusieron la tercera por la tarde en la 2 ya estudiaba en Badajoz, entonces sin partida entre manos pero preparando con paciencia Guardianes del Grial. Las influencias fueron obvias.
La cuarta temporada creo recordar que la consiguió mi hermano a través de la asociación Estrella Negra, envíos por correo de vhs con los episodios grabados (¡ah, qué tiempos antes del adsl!). La quinta la vi hace pocos años, en versión original.
Estoy volviendo a ver la serie estos días, decía. Ha envejecido regular: el atrezzo acusa el paso del tiempo y la dirección nunca fue para echar cohetes. Pero el guion y los actores siguen siendo únicos. Y el doblaje también, pese a la nefasta traducción (alguien debería arder en el infierno por el Punto de transferencia 10 y el Auxilio, entre otra).
La estoy viendo con Menxar y me estoy llevando algunas miradas asesinas en el proceso. Ya he dicho que las influencias de Babylon 5 en mi campaña de Nephilim fueron muchas y obvias. También hay frases de la serie que he adoptado. Después de años escuchándolas, o incluso de haberse roto la cabeza buscándoles sentido en mitad de una partida, ahora se encuentra con los orígenes.
Por ejemplo…
El hombre de en medio lo está buscando. En Guardianes el uso de habilidades proféticas y adivinatorias estuvo al orden del día y en muchos casos tuve que improvisar. Ésta me vino que ni pintada.
Si va a Z’ha’dhum, morirá. Muletilla que he adoptado como máster para avisar al jugador que la decisión que está valorando es mortal sí o sí, o como jugador cuando veo que el camino que estamos siguiendo nos lleva al desastre absoluto.
Sí. Respuesta ante una pregunta con dos posibles respuestas mutuamente excluyentes.
Siempre he estado aquí. Tiene mil usos.
Hola, viejo amigo. Alguna vez la he utilizado para lo mismo que Sinclair.
Y alguna otra.
Ains, debe ser cosa del fin de año. Ya llevo dos entradas nostálgicas este mes. Tsktsktsk.
El primer juego de rol ambientado en el universo de Babylon 5 (posiblemente la mejor serie de ciencia-ficción) vino de la mano de Joseph Cochran para la Chameleon Eclectic con el nombre de The Babylon Project allá por 1997. Dudo que a alguien le suene: el juego apenas tuvo éxito, con sólo dos suplementos publicados (la pantalla y el Earthforce Sourcebook, aunque he visto información sobre un tercero dedicado a los Narn que se tuvo que quedar a las puertas). De la Chameleon Eclectic nunca más se supo y, al final, quien se llevó el gato al agua como juego de rol de cierto éxito de Babylon 5 fue uno que usaba el sistema D20 de Wizards, lo que nos permitía llevar algo tan evocativo como un oficial nivel 4 / diplomático nivel 4. En fin.
El movimiento retroclón ha escapado siempre a mi comprensión y me he metido en más de una ocasión con él. A la idea de base (dejar D&D3.x y sus miles de manuales, clases, dotes y cosas para volver a un reglamento más imperfecto pero simple y a las viejas aventuras de la patada en la puerta del dungeon y saqueo y trampas y peleas) no le he visto en ningún momento la gracia. Claro que, para mí, D&D3.x es un juego que evito como la peste, AD&D tenía un sistema tan encantador como malo y la Caja Roja es la de Nestlé.