Night City Herald — Los restos del culto de Malcolm Dempsey pasan a la clandestinidad

4 de septiembre, Night City, EE.UU.

Tras el escándalo y la revuelta al ser hecho público que el reverendo Malcolm Dempsey era en realidad una personalidad de una IA renegada, su Iglesia sigue batiendo récords: los batió al subir como la espuma, siendo el culto que más adeptos captaba por unidad de tiempo en la historia y la corporación que más beneficios conseguía en una OPV en los últimos 11 años; y los bate ahora siendo el culto que más rápidamente se ha extinguido (sin contar aquellos que lo fueron por acciones armadas o el suicidio en masa de sus integrantes) y la corporación que más OPA hostiles ha sufrido desde que las corporaciones existen como tales. Si sigue existiendo aún como corporación no es tanto por su capacidad de supervivencias como por el hecho de que las otras grandes megacorporaciones combaten entre sí como hienas compitiendo por un cadáver.

La súbita desintegración llena de temor al gobierno y a las fuerzas de seguridad, pues es muy posible que ciertos elementos insatisfechos decidan exteriorizar sus frustraciones al averiguar que todo en lo que creían era falso, realizando ataques contra el resto de la población. No olvidemos que, a la hora de comenzar su declive, el Culto contaba con más de 5 700 000 afiliados. Se sabe también que un número indeterminado de facciones consideran ser víctimas de una persecución, convencidos de que todo se trata de un montaje del gobierno o de corporaciones rivales para acabar con ellos. Estos grupos de fanáticos ya han hecho públicas listas de personajes que contribuyeron a su caída y que se encuentran ahora en su punto de mira. Entre ellos, el Presidente, el Fiscal del Estado, los consejos de las diez megacorporaciones más grandes, cierto número de mercenarios e investigadores independientes, el director del FBI y una miríada de personalidades menores. Se sabe también que la Orden de los Monjes Altos existe aún, con no menos de 300 000 efectivos.

El fin de Malcolm Dempsey fue rápido. En cuanto Arasaka supo de la localización de su hardware en Crystal Palace, sus tropas corporativas allí estacionadas organizaron un asalto al más puro estilo Arasaka, espoleados por las ansias de venganza por la pérdida de Los Ángeles, sede de una importante sucursal de la corporación. La corporación-fachada Metatech cayó en pocos minutos y, poco después, el público congregado pudo ver como efectivos de los hombres de negro sacaban un superordenador Gibson III y lo volaban en pedazos. Analistas financieros predicen grandes subidas en las acciones de Arasaka por este servicio público realizado.

N. del E.: y, con esto, termina el arco de los Monjes Altos, que tantos problemas nos dieron. No recuerdo ya (son más de veinte años) la partida y cómo llegamos a averiguar la verdad tras Metatech y Malcolm Dempsey, pero nos hicieron sudar de lo lindo.

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