Todos los veranos hay tiempo para visitar algún sitio nuevo. Este año, descubrimos Patrimonio de la Luz, nombre, un tanto pomposo, que recoge las canteras de la zona de Hontoria de la Cantera, al sur de Burgos dirección Soria. Fue un encuentro fortuito, que surgió de nuestra tradicional visita a Covarrubias y un cartel promocional.
En su web se recoge un resumen del conjunto de canteras y de las ideas que tienen para ellas. De momento, la visita cubre dos galerías, la Galería La Catedral, de donde se supone salió parte de la piedra de la catedral de Burgos, y la Galería El Pozo. La primera fue limpiada de escombros y convertida en cárcel y polvorín militar en el siglo pasado y ahora también se utiliza para eventos y conciertos; la segunda está tal cual quedó y se pueden ver las marcas tanto del trabajo manual de extracción como de épocas ya más modernas con martillos neumáticos.
La visita dura unas dos horas y es un auténtico rompepiernas, pues están ambas galerías en cuesta y tobillos y rodillas sufren de lo lindo (sí, me hago viejo). Hay un gran contraste entre ambas: La Catedral está libre de escombros, con plataformas niveladas y separadas por muretes, restos de su uso como almacén. Es oscura y la rampa nos lleva, con la ocasional ayuda de la linterna del móvil si no pisamos muy firme, hasta la sala superior, con la columna central y el escenario que han montado a su alrededor, como un altar subterráneo. Trastabillar en la empinada penumbra nos puede servir de inspiración para más de una partida. Es el punto de partida, ya que está en la carretera a Tornadijo y a Madrigal de Monte. El Pozo, sin embargo, es todo lo contrario: la galería desciende, está llena de escombros y es de un blanco deslumbrante.
Me ha gustado el sitio. Una visita distinta. Espero que los planes de desarrollo que tienen vayan fraguando, pues ahora mismo está muy, muy en bruto. También me encantaría ver un concierto en La Catedral.