El desafío de los 30 días — Día 7 ¿Cómo mantienes la concentración en el juego?

Siguiente entrada del desafío (no, no busquéis la de ayer porque no hubo; no tenía respuesta posible a tal pregunta), y una un tanto peculiar: ¿cómo mantener la concentración durante las partidas? Pues, la verdad, es que antes era mucho más exigente con el tema: no paraba el juego para consultar un manual ni permitía nada que pudiera romper el ritmo o la concentración. De un tiempo a esta parte, me he relajado mucho (¡Hasta permito chucherías y bebida sobre la mesa!). También noto que me cuesta más arrancar las partidas, cosa de media hora o tres cuartos de avance titubeante. Lejos quedan ya las densísimas y cortas sesiones de Nephilim. Pero se trata de dar respuestas que puedan funcionar al despistado que pase por esta entrada y no sólo un ejercicio de ombliguismo aplicado, así que:

  • Como máster: estar pendiente de los jugadores y tener preparado algún encuentro o situación que rompa el ritmo de la partida, si vemos que se atrancan o se aburren. También un hacha arrojadiza o, en su lugar, una bolsa de dados pesada para tirar al que abuse del whatsapp, los juegos chorras del feisbuk y cosas similares, problema que hace unos años, felizmente, no teníamos. Minimizar también las paradas de juego, ya sea para contar chascarrillos y anécdotas como para consultar manuales.
  • Como jugador: aparte de lo básico (escuchar al máster y reducir el uso del móvil), hay que prestar atención a los otros jugadores. Esto, que parece algo evidente, es algo que se echa en falta incluso en la actuación. De un buen actor veréis como escucha al actor que habla y reacciona en consecuencia, incluso sin tener frases en el guión (véase las caras de Telly Savalas en Los violentos de Kelly y compárese con la cara de “¿falta mucho para el café? Me aburro” típico de series españolas). Escuchar a los compañeros de mesa nos permite, no sólo enterarnos de más cosas de la aventura (incluyendo algunas que nuestro personaje no sabrá, lo que provocará esos estresantes momentos en los que tienes un gran plan y debes morderte el labio porque tu personaje no lo sabe) sino avanzar en la creación de nuestro personaje y sumergirnos más en el mundo del juego. Eso y que toda la mesa (jugadores y máster) agradecerán ese respeto por el quehacer de los demás.

Nos vemos en el Forlon.

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