Los juegos a los que juego: Selenim

Selenim fue el único suplemento de Nephilim que llegó a publicar Joc. Una pena, porque nos perdimos todas las campañas que sacaron, ese tipo de suplemento que cada vez se hace más difícil de encontrar. Pero tenemos esa joyita. Posiblemente, el mejor juego de vampiros que se haya hecho.

Lo de juego quizás sea exagerar un poco. Es un suplemento. Un suplemento grande, del tamaño de un manual básico. Un manual básico de los años noventa, se entiende: unas doscientas páginas. Como suplemento, no explica las reglas básicas. Sin embargo, como usa una variante del BRP de Chaosium, es posible dirigirlo sin tener Nephilim. De hecho, es más fácil, porque el reglamento de Nephilim es confuso como él solo. Como no explica las reglas básicas, puede usar el espacio para cosas más útiles. Dos tercios del libro están dedicados a ambientación, mezclada con las reglas propias de los Selenim. El último tercio es una de las mejores campañas que he leído. Una campaña épica, para jugar con personajes novatos, que mide muy bien los tiempos y los mete en la trama con una maestría que ya quisiera yo para las mías.

Cuando salió Selenim mandaba Vampiro y Mundo de tinieblas, así que pasó desapercibido. La verdad es que tampoco podría haber sido de otra manera porque Selenim es un juego difícil, muy sombrío. Exigente con la interpretación y la puesta en escena; a fin de cuentas, un selenim es un monstruo que lo ha perdido todo, olvidado de su mundo, con una inmortalidad frágil que pesa como una losa y la necesidad de alimentarse de humanos para satisfacer un hambre extraña que nunca antes había sentido. Y exigente con el trabajo del máster y de los jugadores, porque es una ambientación muy política pero muy individualista y abierta. Competir con el fuertemente estructurado, simple y vitalista Vampiro (eres un superhombre inmortal con poderes de la leche, puedes pertenecer a estos clanes y en la ciudad donde discurre la aventura la jerarquía es esta y éstas son las normas) era tarea imposible.

Lo cierto es que, aunque se podía jugar a Selenim sin Nephilim, y en el libro vienen reglas para crear un selenim directamente, lo suyo es jugarlo a partir de Nephilim. Tener tu nephilim poderoso, casi inmortal, capaz de invocar criaturas extrañísimas y lanzar conjuros poderosos, con capacidades sobrehumanas, enfrascado en sus habituales luchas contra sociedades secretas humanas y que, de repente, te coja por sorpresa un cabrón y te convierta en selenim. O te sorprenda el cambio, devorándote como un cáncer. Y todo se acabó.

Porque ya no verás los campos mágicos en todo su hermosísimo esplendor. Ni volverás a relacionarte con tus compañeros nephilim, que te rehuirán… si te reconocen y comprenden lo que eres. Se acabaron los conjuros y las grandes invocaciones. ¿Te acuerdas que cuando mataban tu simulacro, el cuerpo humano que ocupabas, era doloroso pero sólo tenías que coger otro? También se acabó: el simulacro que tienes es tu cárcel de carne y tu vida. Terriblemente frágil. Y tienes hambre. Un hambre extraña, una necesidad imperiosa que solo satisfaces alimentándote del alma de los humanos, absorbiendo sus emociones. Y el resto de selenim no son nada amistosos, lo que hace de la paranoia una forma de vida. Por fortuna, los muertos te entienden y siempre puedes charlar un rato con ellos o convertirte en un pastor de cementerios.

Selenim es uno de los mejores libros de rol para leer, aunque la traducción no sea una maravilla. Tiene capítulos magníficos, como el que describe cómo se alimenta un selenim, los extraños mundos de los reinos, o el magistral capítulo sobre los tipos de muertos. Y, como dije antes, la campaña, un ejemplo de cómo ir metiendo poquito a los jugadores en el mundo y, de repente, colgarles el mega-marrón.

3 comentarios para “Los juegos a los que juego: Selenim

  1. Me encanta este juego, está lleno de posibilidades siempre y cuando andes con cien ojos (cosa que es posible)y no te fíes ni de tu sombra.

    Si partes de una campaña de Nephilim como era nuestro caso, la relación con tus compañeros puede volverse muy interesante: un selenim dentro de un grupo de nephilims puede llegar a estar realmente incomprendido; pero es muy divertido ver como tus compañeros se quedan de piedra ante diversas situaciones.

    La campaña del módulo es magnífica. Un juego muy recomendable.

  2. Hola! Tengo el libro Selenim nuevo. ¿Os interesaría a tí o algún amigo? Podríamos hacer algún cambio o algo.

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