Halcón de Jade

Las estribaciones de la Meseta de Somer que forman la frontera norte de Phaion con Dwänholf y Moth forman un laberinto montañoso de difícil acceso: picos no muy altos pero escarpados, estrechos desfiladeros y valles escondidos. Sus minas de hierro son la principal riqueza de la región y suministran el hierro necesario para las armas y buques del principado. Por lo mismo, son muy codiciadas por los señores locales de Dwänholf. El bandidaje es común, tanto en forma de grupos independientes como unidades mercenarias bien equipadas. La presencia militar es importante, con puestos en todos los pueblos y torres y castillos en las montañas. Las tropas suelen ser infantería y caballería ligera, con unidades de caballería pesada en las fortalezas mayores.

Durante siglos la fortaleza principal ha sido Caer Dubh, una gran mole de piedra negra sobre el Pico del Águila y edificada sobre los restos de una fortaleza anterior a la Guerra de Dios. Una unidad de caballería de élite, los Halcones, fue la encargada de proteger la frontera durante siglos. En ella tradicionalmente servían los hijos secundones de las mejores familias de Phaion y de otros lugares del Imperio, que llegaban en busca de fortuna. Con el paso del tiempo, en el fértil valle que se abría bajo el Pico del Águila, floreció una población de cierta importancia que compartía el nombre del castillo. Su población se formó inicialmente de veteranos del castillo, de pastores seminómadas de las montañas y de habitantes de aldeas saqueadas por bandidos.

Durante el reinado de Elías Barbados la guarnición de Caer Dubh la formaba una cohorte de caballería pesada (Los Halcones), una de caballería ligera y otra mixta de infantería y ballesteros, encargados fundamentalmente de la protección del castillo. Una unidad de exploradores, reclutada en el pueblo y sin contabilizar en ninguna lista de efectivos, completaba la dotación de Caer Dubh. Su comandante era Mijail Visnij, padre de Goran.

Durante el reinado del terror de Eljared, una gran fuerza de tropas imperiales junto con efectivos de la Inquisición fieles a Eljared, llegaron a Caer Dubh desde Moth, sin avisar al gobierno de Phaion. Fueron recibidos con honores y alojados en la fortaleza y el pueblo. Sin embargo, por la noche, en una operación cuidadosamente planeada, redujeron a la guarnición y cercaron el pueblo. Se acusó a los militares y a los habitantes del pueblo de herejía, satanismo y brujería y se constituyó un Tribunal Inquisitorial para interrogar a los sospechosos, con autorización para usar la tortura para obtener confesiones.

No contaron con los irregulares, comandados por un veterano samurái llamado Kanbei, ni con que entre los habitantes del pueblo había veteranos, pastores y cazadores con un gran conocimiento de la zona que pudieron escapar del cerco y avisar a Kanbei de lo sucedido. Éste agrupó a los exploradores y patrullas destacadas en puestos de vigilancia y entró de noche en la fortaleza, para intentar ponerse en contacto con su comandante y averiguar lo sucedido. Fueron descubiertos y la operación degeneró en una lucha palmo a palmo entre los defensores de la fortaleza y los habitantes del pueblo contra las tropas imperiales. Los inquisidores, haciendo gala de habilidades heréticas, no distinguieron entre amigos y enemigos. Caer Dubh cayó en una noche de fuego e infierno.

No hubo supervivientes entre las tropas imperiales y sólo un puñado entre los Halcones. Los civiles y los irregulares supervivientes se desperdigaron entre los pueblos de la zona y aprovecharon la confusión tras la muerte de Elías Barbados, para poder seguir con sus vidas en paz.

Para los Halcones no hubo tanta suerte. Perseguidos por el Imperio y la Iglesia, los supervivientes, bajo el mando de Benjamín Galca, que sustituyó a Mijail Visnij, torturado hasta la muerte por la Inquisición, buscaron fortuna como unidad mercenaria en Dwänholf, bajo el nombre de Halcón de Jade (la insignia de los Halcones era un halcón de jade).

Nunca se supo qué buscaba la Inquisición en Caer Dubh.

Nota: un poquito de ambientación para Ánima, que no me ha dado tiempo a terminar el resumen de la partida del sábado. La historia de Halcón de Jade está inspirada en la del Tragati de Babylon 5 (Sólo nos queda el honor y la muerte) y Caer Dubh fue el desenlace de mi primera campaña de Ánima. Como para esta he retomado a personajes de aquella y al final andan formando un todo bastante curioso, he decidido dedicar unas entradas a recordar lo ocurrido y mostrar quién es quién en este Phaion nuestro, y con Caer Dubh y los Halcones empezamos.

La parte mala es que seguramente Guardianes del Grial se retrasará por esto.

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