Tú el pronto, yo el paño

Navarre quería pasar a cuchillo a su ilustrísima, pero los nephilim rápidamente se dieron cuenta de que así no se conseguiría romper la maldición. El plan que propusieron los Guardianes era más audaz, casi estúpido, pero logró ganarse el apoyo del caballero. Aunque fuera porque, si fallaba, sólo sería un pequeño retraso. Siguiendo este plan, Pírixis volvió a la celda, para no levantar sospechas. Los demás se infiltraron durante el día en la ciudad, a través de las alcantarillas o disfrazados.

Las crónicas, sin embargo, no se ponen de acuerdo con lo que sucedió a continuación. La falta de registros escritos y los siglos pasados hacen difícil la reconstrucción de los hechos. Sabemos que los Guardianes rescataron a fray Gilberto el minorita de la celda y abandonaron la ciudad esa misma noche. Fueron al mismo lugar donde el obispo había hecho el pacto demoníaco y, allí, pidieron al fraile que les contase todo lo que ocurrió entonces. Pírixis y Yaltaka, las dos cabalistas más expertas del grupo, lograron comprender el ritual y, entre las dos (una invocaba, la otra controlaba), repitieron la invocación. Sin embargo, fallaron en el Contrato y tuvieron que enfrentarse con el demonio. Fue un combate feroz. Menxar había caído inconsciente mientras lanzaba un conjuro de armadura: las corrientes mágicas habían sido tan alteradas por la presencia del demonio que el joven nephilim no pudo canalizar el poder.

El demonio era invulnerable a las armas físicas, así que Yaltaka, la mejor espadachina del grupo, se enfrentó a la criatura con el gladio de Pírixis, pero sin fortuna. El arma le era tan extraña que no logró darle un uso eficiente, por lo que tuvo que retirarse para conjurar una espada mágica. Durante unos instantes que se le hicieron eternos, Pírixis se enfrentó a solas con el demonio, evitando milagrosamente los tajos y estocadas que daba con su gran mandoble llameante y logrando alcanzarle varias veces. Cuando Yaltaka pudo volver al combate se cambiaron las tornas y ahora el demonio tuvo que aguantar el chaparrón de estocadas del vencedor de Brent Pelham. Viéndose derrotado, pidió clemencia y aceptó romper la maldición.

Antes o después de esto se enfrentaron a la guardia de Aquila y a Marquet. Durante el combate, Menxar dio cuenta de sus oponentes y se metió entre Pírixis y Yaltaka, que luchaban encarnizadamente con el ex-templario. Cascabeles Menxar no podía compararse en maestría marcial ni con el humano ni con las otras dos nephilim y cayó, con la cabeza deshecha por un tajo de Marquet.

Muerto Marquet, los nephilim contemplaron los restos mortales de su compañera mientras murmuraban un tsktsk desaprobador y un “Pero, ¿qué demonios crees que hacías?”. Luego, tuvieron que buscar un “voluntario” que sirviera de nuevo simulacro a la joven ondina. Así murió Cascabeles, la astróloga del Montségur.

Este combate ocurrió, como digo, antes o después del enfrentamiento con el demonio. Hay quien piensa que fue antes, durante el rescate de fray Gilberto y que fue con este combate como los nephilim recuperaron su equipo, sus estasis y el gladio. Sin embargo, hay quien apunta a que el combate fue después de romper el maleficio. Dicen que los nephilim volvieron a Aquila a ayudar a Navarre e Isabeau en su enfrentamiento último contra el obispo porque tenían también cuentas pendientes con Marquet: el fénix estaría prisionero y “envasado”, convertido en homúnculo o a punto de, en un frasco en la estantería. Esta hipótesis explicaría por qué el fénix no figura en el combate contra Marquet ni contra el demonio, pero no cómo tenían el gladio durante este último enfrentamiento.

Sea como fuere, lo cierto es que, cambios de simulacros aparte, salieron todos vivos de tan extraña aventura. Pero, con el tiempo perdido, no pudieron encontrar las huellas de Constancio y, abatidos, decidieron seguir hacia Bizancio, esperando encontrar alguna pista en la gran urbe.

Personajes

Navarre

Descripción: Rutger Hauer.

Comportamiento: cabezota vengativo enamorado.

Características: Fue, 17; Con, 15; Des, 16; Bonus: +1d6; Pdv: 15; Acciones: 4

Armadura: cota de mallas.

Armas: Espada 1 mano, 80% (1d8+1d6+1); Espada 2 manos, 70% (2d8+2d6); Ballesta, 80%.

Habilidades principales: Equitación, 80%; Intimidar, 80%

Isabeau

Descripción: Michelle Pfeiffer

Comportamiento: bastante resignada, pero no lo lleva mal para lo que ha pasado.

Características: Car, 19.

Marquet

Descripción: como los demás, véase la película.

Comportamiento: chulo y cruel. Es un templario renegado al que le gusta dar órdenes y no recibirlas.

Características: Fue, 17; Con, 16; Des, 15; Bonus: +1d6; Pdv: 16; Acciones: 4

Armadura: cota de mallas.

Armas: Espada 1 mano, 80%

Habilidades: Esquiva, 60%; Táctica, 50%; Ser un hijo de mala madre, 90%; Conocimiento de los templarios, 60%; Conocimiento de los nephilim, 40%.

Especial: sentir a los nephilim 80%

Rituales: ritual del homúnculo, 80% (cuenta como si tuviera Ka-sol 36 a la hora de realizarlo).

Abdel Uruk

Descripción: demonio menor de fuego, muy clásico (alas, apariencia aterradora…).

Comportamiento: juguetón. Le gusta jugar con los humanos como un gato juega con sus presas.

Ka-elemento: Fuego, 32. Pdv: 32; Acciones, 6

Protección: sólo daño mágico.

Armas: espada flamígera 2 manos, 70% (3d8 puntos de daño mágico).

Magia, 70% (tres conjuros de fuego de alta magia a elegir; puede lanzar sólo uno por asalto, sólo le lleva una acción).

Nota adicional: el gladio de Pírixis es un arma física, de buen acero, forjado en época de Arturo siguiendo las formas del arma romana. Sin embargo, recordemos que había sido reforjado por Gofannon, dios herrero. Y un arma forjada por un dios es una señora arma.

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