Noche soviética

Este fin de semana empezó la temporada 2009-2010 de la Orquesta de Extremadura con la presentación en casa del disco grabado el año pasado con el violinista libanés de ascendencia armenia Ara Malikian con obras del compositor soviético de origen armenio Aram Khachaturian. El concierto arrancó con el Vals de la suite Maskerade, una pieza divertida que recuerda a una feria antigua o a un circo. Seguimos con el Concierto para violín y orquesta, otra pieza alegre y ágil, que queda un poco rota por el largo solo de violín del primer movimiento (para lucimiento del solista y que se hace un poco forzado), pero que remonta con el precioso segundo movimiento y nos lleva ya, con una sonrisa en los labios, hasta un final que dan ganas de tararear. La obra permite que el solista se luzca, pero buscando un sonido hermoso y compenetrado con la orquesta, de forma que quizás no sea uno de los grandes conciertos de violín de la Historia, pero, desde luego, sí una obra bella que alegra a los oídos. Ara Malikian, de negro, se dejó llevar, incluso llegando a marcar algunos pasajes con breve taconeo. El Concierto, por otra parte, hace muy buen uso del arpa (a cargo de la habitual Ainara Moreno), quizás sea la obra orquestal que he visto que le saca mejor partido a este bello instrumento.

En la segunda parte tuvimos más soviéticos, el joven Shostakovich representado por su Sinfonía número 1, una obra bien elegida para abrir la temporada, ya que sus numerosos solos sirven, de paso, para presentar a los músicos al público. De la sinfonía me quedo especialmente con el segundo movimiento, con fuerte presencia del piano de Alfonso Maribona (que parecía muy aburrido en el primer movimiento) y un final extraño e inquietante. La orquesta, siendo Shostakovich, cumplió como se esperaba. Como resultado, una buena forma de empezar la temporada.

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