El año de 499 se preveía un año de transición. El rey Idres se lamía las heridas en Tintagel y había mandado como emisario a su hijo, el príncipe Marco, que llegó a Salisbury para la corte de Pentecostés. El príncipe ofreció a Salisbury un tributo y garantías de seguridad a cambio de que el condado no se inmiscuyera entre Devon y Cornualles. Muchos caballeros del consejo estuvieron de acuerdo con esta medida, aunque para otros, como lord Elffin y sir Leo, era una maniobra poco honorable. El propio lord Arcavius sería el valedor del acuerdo, tras negociar duramente con el príncipe.
También acudió para Pentecostés el príncipe Cynric. Traía una parte del botín obtenido en los saqueos de Cornualles del verano anterior, que fue recibido por los señores y caballeros de Salisbury con sorpresa y gran satisfacción. Por él se enteraron de que las relaciones entre los reyes sajones se deterioraba rápidamente y que el rey Cerdic tenía pensado dedicar el año en reforzar su frontera con Sussex. En charla distendida con su escolta, lord Elffin y lord Aeron lograron averiguar que varias bandas de sajones se preparaban para cruzar el mar hasta Britania y sus emisarios iban de rey en rey dispuestos a venderse al mejor postor, lo que hizo nacer en el castellano de Vagon la idea de contratar a alguna de estas bandas para su ambicionada invasión de Hampshire.
—Lord Elffin, ¿conocéis la historia de Vortigern el Tirano, quien contrató a mercenarios sajones para luchar contra sus enemigos? —Sir Leo el Mayordomo, durante una cena informal en Sarum.
Las noticias de una guerra entre sajones, aunque para muchos fueran buenas, traía consigo grandes dudas sobre el futuro, pues Salisbury era aliado de Wessex y seguramente el rey Cerdic pidiera ayuda militar en caso de contienda. El duque Ulfius de Silchester y Aelle Bretwalda de Sussex hacía tiempo que daban muestra de gran entendimiento. Y en otoño pasado había llegado noticia de que el condado de Huntington había jurado vasallaje a Essex. Era más que posible que caballeros britanos tuvieran que cruzar lanzas en una guerra entre sajones.