Teyrnas Y Cymoedd (El Reino de los Valles) es el reino más importante de la cara oeste (convexa) de Ynys Mawr. Está situado a los pies del Macizo Central y comprende el amplio valle del río Dubh, el cañón del río Neidr (Víbora, aunque no hay serpientes en la isla), Cwm Llyn Drych (el Valle del Lago Espejo), Rhaeadr Morlyn (la Laguna de la Cascada) y otros valles cercanos. Posee importantes tierras de cultivo, minas de hierro y un puerto accesible gran parte del año. Ésta es su historia:
Cennyd ap Tudfor, caudillo de origen incierto, arribó a Rhaeadr Morlyn hará unos ochenta años con tres barcos largos y ochenta familias. Fundaron la aldea del mismo nombre y se extendieron también por el valle del Dubh. Fueron años duros, con pocas cabezas de ganado y tierras sin preparar. Además, el acantilado de la cascada se había convertido en esos años en puerto de refugio de piratas durante el verano y no estaban dispuestos a entregárselo a estos nuevos colonos sin luchas. Las incursiones entre primavera y otoño se convirtieron en una estampa habitual.
Poco más de diez años después de la llegada de Cennyd y su gente, el jefe pirata Ordulf Twicgason, encontrando su asentamiento demasiado vulnerable, decidió establecerse en Rhaeadr Morlyn. Los hombres de Cennyd ofrecieron una fuerte resistencia pero perdieron todo el valle de la laguna, la aldea y el puerto del acantilado, debiendo replegarse al valle del Dubh.
Aunque Ánima se vende como juego multi-ambientación, al estilo Rolemaster o D&D (y lo es), la ambientación oficial es Gaïa, ambientación que ya venía a modo de resumen en el manual básico (resumen con el que nos apañamos hasta la salida del volumen 1, dicho sea de paso). Se nos presentaba un mundo lleno de matices grises (sin buenos ni malos) y de un alto nivel sobrenatural: seres más grandes que dioses paseando por ahí, tipos que llegaron a ser casi dioses, civilizaciones basadas en el dominio de lo sobrenatural…