Era la noche del festival de la cosecha, la noche en que murió Paolo. Mientras en la base del Ícaro el equipo de White buscaba a Neltha Laglaush, el SG-5 disfrutaba del banquete en el palacio real de Nidik. A cierta hora, ajeno a la inquietud de los oficiales, Grabié salió a tomar el aire acompañado del artillero Flanagan, a quien todos en la expedición tildaban de gafe y culpaban de su extraña aventura. Andaban los dos un tanto perjudicados tras fumar ciertas hierbas que el de Wissenschaft había traído de las Tierras Altas del Sur, razón por la que Ivanova y Shinmei los habían seguido discretamente, temiendo que pudieran liar alguna gamberrada nocturna.
Lo que no se esperaban es que surgiera un tipo grande de las sombras, se echara a Flanagan al hombro y echara a correr hacia una de las torres, subiera por ella y saltara al exterior, donde se reunió con un cómplice. Flanagan, creyendo que todo era una broma, se reía y soltaba grititos.
El SG-5 reaccionó como un solo hombre. Los tres corrieron en pos del extraño, esperando cazarlo antes de que ganara la torre. Por eso no dieron la voz de alarma. Pero no lograron acercarse a los secuestradores ni en la ciudad ni en el campo. Los persiguieron hasta el puerto de Nidik, sólo para ver cómo embarcaban en una imponente galera. El puerto parecía muerto, envuelto en la innatural niebla. El centinela estaba ido, drogado o hipnotizado y las gentes de la aldea dormían un sueño imperturbable. Sólo una persona se movía en la oscuridad, un pescador que acababa de llegar con su barca y a quien obligaron a llevarles tras la galera.


Pues… ni idea, oiga. No tengo incunables, ni ediciones numeradas, ni un Runequest primera edición. Mi colección rolera es pequeña como para tener bichos raros. La verdad es que pensaba saltarme esta entrada, pero después de leer lo que han contado otros blogs, voy a proponer tres candidatos y me decís si alguno puede considerarse raro: