El Ícaro — Monedas

No soy bueno metiendo gestión de recursos en mis aventuras. El dinero es algo que está ahí pero al que no presto demasiada atención o, incluso, es algo que no está: en las dos campañas de los Visnij los pjs trabajaban para la familia a cambio de un buen sueldo, asistencia letrada y médica y derecho de saqueo, pero nunca, nunca, se especificó lo que significaba “bueno”. Incluso en Los viajes del Ícaro, donde la escasez de recursos (en especial, de comida para el invierno que se acerca) es uno de los ejes de la campaña, lo estoy tratando de forma medio abstracta, es decir, sin montar un Excel que calcule las necesidades alimenticias de la expedición frente a los recursos disponibles ni tener a los jugadores calculando el trigo que les hace falta y los costes de transportarlo a 3.000 metros de altura. Y una de las razones por las que tengo aparcado Pendragón es la falta de un sistema de gestión para feudos de tamaño medio que no degenere en un juego de construcción y gestión.

Con este planteamiento, donde la microeconomía (es decir, el pagar en una posada o por una comida) apenas tiene peso, dedicar tiempo al desarrollo de los distintos sistemas monetarios que los personajes pueden encontrarse en sus aventuras (incluyendo una tabla de conversión) puede parecer una frivolidad. Sin embargo, creo que es algo que le da profundidad al mundo y también “vidilla”, al permitirnos meter situaciones donde los pjs tengan que buscar un cambista o vean sus monedas rechazadas en la taberna, sin que la complejidad sea excesiva.

Monedas vivas en Los viajes del Ícaro

Escudo de Abel: la moneda oficial del Sacro Santo Imperio de Abel y de curso común en toda Gaïa y, por ello, la moneda patrón para los viajeros del Ícaro. El escudo se dividía en diez piezas de cobre. La caja del capitán disponía de 3.000 escudos de plata acuñados en distintos países de la cuenca del Mar Interior. A eso había que añadir lo que tuvieran los miembros de la tripulación. Para esta campaña, considero que su peso es de 2,4 gramos.

Real de Finisterra: es una moneda grande, que equivale en peso a 3 escudos. Lleva la cruz cristiana en su reverso y la efigie del rey de Finisterra en su anverso. Empezó a ser acuñada durante la Guerra de Religión para pagar a los mercenarios. Es la principal medida de cuenta en occidente, respaldada por el rey y por la Iglesia, lo que la convierte en una moneda fuerte. El real como tal no es muy común en circulación fuera de Finisterra. Lo habitual es ver el medio real o el cuarto, también conocido como vencido al llevar, en sus distintas acuñaciones, efigies de los nobles derrotados durante la guerra. Ambas monedas son también de plata. De menor valor son el céntimo y el medio céntimo, de cobre.

Sólido Imperial: es la moneda oficial del Imperio dvergar de Zaha Dum. Es muy común en las islas volantes como moneda de comercio, por la presencia de los Dvergar Libres, pero no así en el continente, donde es difícil que la acepten o lo hacen con un cambio desventajoso. El sólido es una moneda de plata, pequeña pero gruesa, octogonal, con un canto muy elaborado y que pesa el doble que el escudo de Abel. Los que se ven fuera del Imperio son antiguos, de hace doscientos o trescientos años. Se divide en céntimos, de los que hay monedas por múltiples valores (5, 10, 20, 25…), siendo de cobre las de menor valor y de bronce las de mayor. La única moneda de valor superior al sólido que se ve fuera del Imperio es la libra, un lingote de plata acuñado por valor (y peso) de 250 sólidos. En el Imperio se utiliza principalmente papel moneda.

Real de Entreaguas: la moneda más nueva del continente, pues forma parte del intento del joven Virreinato de Entreaguas de estandarizar las monedas de su territorio y que tomó como patrón el As, una moneda de bronce de origen desconocido muy utilizada en las Tierras Altas del Sur y Entreaguas desde hacía siglos, estableciéndose el cambio en 20 ases por real. Se acuñan también monedas de valor superior, por 2 y 8 reales y una moneda de oro llamada doblón, equivalente a 32 reales. Es una moneda muy extendida en el sur y en las Grandes Llanuras, ya que en Entreaguas está prohibido el uso de moneda extranjera. Pesa 3,75 gramos, siendo el cambio en peso de 32 reales a 50 escudos. El gobierno cobra una tasa del 5% sobre la cantidad cambiada, siendo esta tasa una importante fuente de ingresos.

Sueldo del rey Pedr: es una moneda fiduciaria, una pepita de hierro acuñada por el rey Pedr de Teyrnas Y Cymoedd que es dada como parte del salario de los trabajadores de la mina real (mineros, cazadores, carboneros…). Puede cambiarse en el castillo real por una hogaza grande de pan de cebada o la cantidad equivalente de harina y sal (lo que se conoce como “una medida”). Se ha convertido en una moneda popular en Ynys Mawr para el pago de pequeñas cantidades.

Deja un comentario