El pequeño Koshirou, que se casó con…

La familia Hatayama es una familia de hondas tradiciones lannetenses. Una familia que mira por encima del hombro a los no orientales y con desprecio a los burgueses, aunque ellos también vivan del comercio. Grandes terratenientes, con las mejores tierras de las fértiles llanuras de Roh, son el granero de Hong Kua. Poseen un castillo, varias grandes quintas, mansiones en Hong Kua y Markushias, tropas propias, aldeas y pueblos, grandes campos de arroz, trigo y cebada, frutales, bosques y algo de ganadería. Son ricos, pero representan una nobleza rural que tiene poca cabida en Phaion: su participación en la Asociación de Mercaderes es escasa y no cuentan en el delicado juego de poder que rige el principado.

El hijo menor del patriarca, Hatayama Koshirou, tuvo una educación acorde a su posición. Recibió un estricto entrenamiento marcial y, como era habitual entre los hijos de las familias pudientes, estudió en las universidades de Ilmora, donde coincidió con Goran. Fue por breve tiempo pues, aunque ambos eran de la misma edad, Koshirou fue siendo más mayor, por lo que cuando uno comenzaba sus estudios, el otro terminaba.

Coincidió también con Luciana, la pequeña de la familia Giraldo. A su vuelta se quedó a vivir en Hong Kua y un tiempo después el noviazgo de ambos se hacía oficial. Fue una relación extraña que llamó la atención de la alta sociedad phaionense por lo dispar de las familias y que provocó una crisis dentro del clan Hatayama. Para signore Giraldo suponía una alianza que podía ampliar mucho su ámbito de negocios, en un momento en el que ya estaba apalabrada la boda entre su primogénito y Catrina Ní Domhnaill, la hija mayor de los O Domhnaill, que tras la caída en desgracia de los Giraldo se casaría con Goran Visnij. El padre de Koshirou, Seiji, estuvo en contra del enlace por considerarlo una traición a su clase, un matrimonio con una burguesa, y desheredó de facto al joven. Sin embargo, los hermanos de Koshirou, su madre y varios de sus tíos, más ambiciosos y abiertos de mira, apoyaron la alianza entre familias por el nuevo camino que les abría. Acuerdos secretos a cumplirse tras la muerte Hatayama Seiji permitieron la boda, un auténtico acontecimiento para el que Giraldo tiró la casa por la ventana. Goran, a la sazón al cargo del consulado Visnij de Satsu (el equivalente a Yokohama) en Lannet, acudió acompañado de la recién reclutada Soi Fong.

El desheredado Koshirou se embarcó en una serie de empresas comerciales con la financiación de Giraldo que le convertirían en una estrella en alza. El negocio principal fue la venta del arroz Hatayama, comprado a sus familiares a través de un entramado de empresas y vendido en los mercados de Lannet, Gabriel, Estigia y el Kushistán. Desde el principio, Koshirou intentó independizarse lo más posible de la familia de su mujer: compró sus propios barcos, creó sus propias redes comerciales y firmó acuerdos con otras familias, como los Lothard o los Visnij. El último gran empujón a su carrera no fue conocido por el público. Su entrada en Sol Negro le abrió más puertas a cambio de usar sus rutas para el tráfico de mercancías de la organización. La ruta Lothard-Hatayama, que usaba las rutas de ambos y como almacenes los subterráneos de la fortaleza de Lothard y el convento de Santa Genoveva, fue una de las más activas de la organización en los meses inmediatamente anteriores y posteriores a la muerte del emperador Elías.

La caída de la familia Giraldo por su implicación en el caso Bogarde, el intento (no probado) de la Alianza Azur de desestabilizar Phaion, estuvo a punto de acabar también con Koshirou. Los buitres que acabaron con los Giraldo sin misericordia y se disputaron sus despojos quisieron también implicarle, considerándole un Giraldo de adopción. Cierto es que fueron los Visnij quienes lo impidieron, así como también impidieron que Luciana se viera arrastrada por los tejemanejes de su padre, pero no es menos cierto que ellos fueron quienes tiraron de la manta de la relación entre Giraldo y Bogarde y quienes más se beneficiaron de su caía, y que compraron acciones, posesiones y derechos de los Giraldo a precio de saldo, lo que les valió un asiento entre los quince meisters de la Asociación de Mercaderes… Precisamente el que dejó libre la familia Giraldo. Koshirou tuvo que vender rutas y barcos por la pérdida de clientes. Aunque el caso Bogarde no hubiera sido hecho público, era un secreto a voces la implicación de los Giraldo en la ola de asesinatos que había azotado Hong Kua y Markushias. Finalmente, la presión fue excesiva y tuvo que dejar la ciudad.

Su padre lo acogió. Ya te has divertido con la chusma y has salido escaldado; vuelve con los tuyos, venía a decir. Le dio una de las quintas, cerca del convento de Santa Genoveva, y las tierras adyacentes. El resto de su familia le dio la espalda, echándole la culpa por haberles arrastrado en esos negocios suyos impropios de una familia de samuráis como los Hatayama. Para rematar, la salud de Luciana se resintió. Sufrió una crisis que la dejó delicada de salud y de mente. No sólo era la caída en desgracia de su familia: su padre había sido asesinado y su hermano mayor no había podido soportar el escándalo y se había quitado la vida.

El carácter de Koshirou se oscureció. En su desesperación, culpó de todo a los Visnij y, en especial, a Goran. Las ideas de venganza se convirtieron en planes. Consiguió contratar a Claus Bogarde, que también tenía sus cuentas pendientes, y éste se hizo con los servicios de Angélica. El resto, ya lo hemos visto: usó a un topo, al que pagó a través de Lothard y de un prestamista. Cuando los hombres de Goran llegaron hasta Lothard, Claus temió que pudiera irse de la lengua y lo mató, junto con su familia, hombres, criados y todo ser vivo de la fortaleza, activando el cargamento de Sol Negro que había en las profundidades del castillo. Lo que parecía un revés en sus planes lo convirtieron en el mejor ataque sobre Visnij, llegando a filtrar información falsa a Osric Himura, aprovechándose de su odio hacia los piratas de Dwänholf.

Los Visnij no cayeron, como hemos visto, pero su posición quedó muy deteriorada. Por desgracia para Koshirou, Bogarde y sus hombres habían sido identificados y la gente empezaba a hacerse preguntas. Era el momento de guardar la colada, de esperar pacientemente otra oportunidad.

¿Cómo pudo entonces Koshirou cometer la estupidez de raptar a Catrina, la mujer de Goran Visnij? Habría que preguntárselo a él, pero cabe en lo posible que al verla al alcance de su mano, cuando fue a recoger los cinco Degolladores que tenía depositados en Santa Genoveva, no pudiera resistirse, o que lo considerara un signo del destino. Dos Degolladores y Soi Fong fue el precio de Catrina, un buen precio para unas monjas que tenían sus propios planes para esos días, planes que no incluían servir más a Sol Negro.

Pero los hombres de Goran llegaron antes de lo previsto, antes de que las monjas despertaran a su GSEO (Gran Señor Elemental Oscuro). Las derrotaron y, entre interrogatorios, recuerdos de Soi Fong y el acceso a los libros de cuentas del convento, pudieron hacer esta composición de la situación. Koshirou les llevaba un día de ventaja.

Un comentario para “El pequeño Koshirou, que se casó con…

  1. Y allá que vamos, ¿cómo haces para ir con dos degolladores (harto complicado porque lo primero que suele ocurrir es que salgas corriendo por la impresión)y no levantar sospechas? Pues yendo con un conjurador lo suficientement loco como para llevárselos y a suficiente distancia de ellos.

Deja un comentario