Ánima: pantalla del director

Un complemento habitual desde el albor de los tiempos roleros es la pantalla del director de juego, trozo de cartón o papel que sirve para que el director de juego oculte sus notas y haga tiradas sin que los jugadores vean el resultado. Las editoriales le cogieron pronto gustillo al asunto (y los aficionados también) y nos inundaron con pantallas oficiales para casi todos los juegos. El formato más habitual es el de un panel de cartón fino de tres o cuatro hojas, alto más o menos el de un A4, con una ilustración por su lado externo y tablas e información sobre reglas en el interno. Para justificar que nos cobran una pasta por un cacho de cartón de dudosa utilidad (nunca estarán las tablas que necesitamos, nunca, aunque las pantallas del Far West eran preciosas) se le suele añadir un pequeño suplemento de calidad dispar. Así, el Babylon Project tenía una pantalla cómoda aunque demasiado oscura y útil, pero el suplemento que la acompañaba no valía ni como papel higiénico; Runequest combinaba una gran pantalla con una ilustración penosa y un suplemento con algunas cosas muy buenas (reglas de niveles de vida) y cosas muy malas (la aventura, por ejemplo).

Estando así las cosas, era esperable y natural que el primer suplemento para Ánima fuera, precisamente, la pantalla del director de juego. Y con un precio que dolía al riñón. Cuando la compré lo hice cruzando los dedos y rezando para estar comprando algo más que cuatro paneles de cartón y no encontrarme con otro muerto como la del Babylon Project.

Hasta el momento, sigue siendo mi suplemento favorito de Ánima y el único al que no podría renunciar. Oh, también uso la pantalla, por ejemplo cuando juego fuera de casa y no me apetece cargar con el básico. Pero vayamos por partes.

La pantalla

Es un mamotreto de cuatro hojas y cartón tan grueso que parece parte de la cubierta acorazada del Bismarck. Tiene una ilustración preciosa que representa La ruptura de los Cielos, momento que más o menos se narra en el básico y que no sé si se habrá cambiado en la nueva edición. Por el lado interno, las tablas más necesarias. Como siempre, nos faltará alguna y otras no nos resultarán tan necesarias, pero en general las que están, bien están. En la parte mala, el tono de las tablas (dos tonos de azul grisáceo con letras en negro, sobre el fondo negro de la pantalla) dificultan su legibilidad con luz escasa.

Yo tengo la primera edición, tamaño grande y bordes laterales del dibujo en blanco. Una segunda edición, correspondiente a la edición revisada del básico de borde negro, tenía también los laterales en negro. De la que ha salido con el Core Exxet no tengo más datos (o sea, no la he visto), pero su altura se corresponde al formato actual de los libros, algo más bajos.

Suplemento

El librito que acompaña a la pantalla, de unas 60 páginas y a color, es de los mejores y más útiles suplementos de pantalla que he visto, hasta el punto de que me resulta difícil pensar en dirigir a Ánima sin contar con éste. Trae nuevas ventajas y desventajas; tablas de estilo (vulgo maniobras especiales de combate) que le dan esa vidilla a los guerreros donde el básico se queda corto; guías para controlar el nivel sobrenatural de las aventuras; reglas opcionales, como reglas de cordura, reglas para comprar ventajas o quitarse desventajas con las subidas de nivel; y personajes pregenerados, uno por clase, con trasfondo inclusive, que siempre viene bien para guiarse a la hora de hacer los nuestros o para una partida rápida.

Termina con una aventura, una buena aventura, lo que en mi experiencia es como encontrar petróleo, idónea para jugadores y máster que estén empezando con el juego. Un comienzo con acción algo forzado, para tantear el sistema, y una trama principal oscura que hace de buena presentación para la ambientación oficial. Una pena que la línea oficial vaya por sacar suplementos para jugadores (Dominios, Arcana) y deje de lado las aventuras. Una campaña con la calidad de esta aventura sería una rara avis en el panorama rolero.

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