Cuentos viejos: el Río de la Vida y de la Muerte

Este es un sencillo acertijo que he utilizado un par de veces con un 25% de mortalidad. No mucho, porque el acertijo es sencillo, pero siempre pone nervioso saber que si fallas, mueres. El acertijo original lo creé para una partida de Nephilim, pero es adaptable a cualquier juego con alguna dosis de fantasía (distintos planos, paisajes oníricos, o un mundo muy mágico de por sí).

El Río de la Vida y la Muerte original rodea los Bosques de Fuego de Pharphar. Llegará un momento en el que el camino que siguen los aventureros se verá cortado por un profundo y estrecho cañón de pareces cortadas a cuchillo, al fondo del cual ruge alegre el río. El cañón está orientado de norte a sur y los aventureros habrán llegado al amanecer o al atardecer, por lo que tendrán el Sol poniéndose o saliendo por delante o por detrás suya. La orilla donde esté el Sol y lo que esté haciendo es cosa de cada máster, pero es importante que los jugadores lo sepan.

Una estrecha pasarela de piedra a lo Indiana Jones cruza el barranco. Es muy difícil de cruzar: no hay ninguna roca, salidero o árbol reseco donde afianzar una cuerda; está azotada por el viento que siempre sopla en el cañón; es, como ya hemos dicho, estrecha (alrededor de medio metro) y además ligeramente convexa, lo que la hace traicionera.

Si alguien cae (que caerá), el río le acogerá en sus amorosos brazos. Da igual que el aventurero no sepa nadar o que lleve encima chatarra suficiente como para sobrecargar el Titanic: el río no dejará que se ahogue. Es buen chico. Aguas abajo, al rato, las paredes del cañón bajarán convirtiéndose en dos playitas acogedoras, con césped y algunos arbolitos. Y aparecerán los alegres y juguetones pececitos del río: truchas, carpas… Saltarán junto al aventurero y sobre él, haciendo piruetas y canturreando lo siguiente:

Bienvenido al Río de la Vida y de la Muerte. Una orilla da la vida. La otra da la muerte. Haz como el Sol y elige.

El acertijo es simple: el Sol nace por el Este y muere por el Oeste, así que el aventurero tendrá que asegurarse de salir por la orilla este si quiere seguir vivo. Y mucho ojo si el río corre del norte hacia el sur, que la orilla este es la orilla izquierda, no vayamos a morir por una confusión tonta.

Si el aventurero sale vivo de esta y a menos que el máster tenga el día cabrón, estará en la orilla correcta y una vereda bien visible le permitirá reunirse con los compañeros que lograran cruzar la pasarela sin tener que volver a enfrentarse a ella.

Por otra parte, si el aventurero es reacio a salir del río, pueden ocurrir dos cosas: que el río sea un bucle cerrado e infinito o que ese rumor que se oye a lo lejos sea una gran y mortal cascada llena de afiladas rocas.

4 comentarios para “Cuentos viejos: el Río de la Vida y de la Muerte

  1. esta bueno auqe seria mas facil si tendrian que buscar por internet y buscar en ibros porque seria para tan facxil que leyeran en los libros y no internet por eso es que me gusta leer por eso para los que les gusrta leer leean demasiado como para rebentar chauuuu el cuento fabuloso auque algunas partes son medias aburridas divertido buenisico copado fabuliso exelente

  2. @Menxar, una respuesta precavida que ahorra problemas.

    @Jimena, gracias por esforzarte en contestar en un idioma que veo no es el tuyo, aunque te ha quedado demasiado confuso. La próxima vez podrías hacer un comentario doble, en tu idioma y tu intento de traducción al español, a ver si así logro entenderte.

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