Fin de semana barroco: El Mesías

Este frío fin de semana fue el cuarto concierto de abono (A) de la Orquesta de Extremadura, con un programa muy adecuado a las fechas en que estamos: El Mesías de Händel, completo, entero, todo él en sus casi dos horas y media de música. Pero El Mesías, sólo con orquesta queda un poco soso, así que participaba también el Coro de la Fundación Orquesta de Extremadura y como solistas teníamos a la soprano Raquel Lojendio, el contratenor Matthias Rexroth, el tenor Gustavo Peña y el barítono bajo Tiziano Bracci. A la batuta, el director titular Jesús Amigo.

El concierto fue impresionante, espectacular. Se hizo algo largo, pues El Mesías no es una obra fácil y los asientos del Manuel Rojas son potros de tortura pero indudablemente El Mesías es una obra que hay que ver en directo. La parte orquestal supuso un agradable cambio de estilo con respecto a los anteriores conciertos de la temporada, el coro nos sacudió como una descarga eléctrica y los solistas nos emocionaron. Personalmente, los momentos que más me llenaron fueron las intervenciones de Tiziano Bracci (¡qué voz y qué fuerza!) y el Aleluya, que puso al Manuel Rojas en pie. Raquel Lojendio y Gustavo Peña estuvieron igualmente espléndidos pero debo reconocer (para mi vergüenza) que a Rexroth no le presté toda la atención que debiera porque, esto, es que las sombras de los focos y el corte de pelo le sacaron un gran parecido con David Hasselhoff de joven. Prometo que la próxima vez que le vea, prestaré más atención.

Esta entrada ha sido publicada en Música.

Deja un comentario