Toradora

Llevo un tiempo sin sacar ninguna reseña de anime. La razón es evidente: casi no he visto nada en el último mes y medio. Cosas que pasan. Hoy toca comentar la única serie de la temporada de otoño-invierno que he seguido al día: Toradora, posiblemente la serie más fansubeada hasta la llegada de la nueva versión de FullMetal Alchemist. La he tenido para ver en el descanso de medio día, antes de volver al curro, medio capítulo escaso mientras me tomo el café (no me puedo poner a esas horas series que enganchen, que ya he llegado tarde un par de días por no poder parar).

Toradora es una serie de harén, esto es, prota masculino con un montón de tías coladitas por sus huesos, sólo que volcada a la comedia absurda y no al melodrama romántico. Esta vena absurda hace que la parte dramática esté falta de garra y que, en general, sea poco verosímil. Toradora mezcla las situaciones típicas de este tipo de series con algún giro original, pero la mezcla no termina de cuajar y uno se encuentra esperando el próximo chiste (malillo).

Taiga y Ami
Taiga y Ami

En la serie seguimos a Taiga, una total tsundere con la voz de Rie Kugimiya, lo que me hizo temer una reedición de los horrores de Zero no Tsukaima. El infeliz al que le hace la vida imposible (y del que sabemos terminará enamorada, y él de ella, no hay mucha emoción aquí, no) es Ryuuji Takasu (Junji Majima, desconocido para mí), su vecino. Takasu es tan cortito y buenazo como suelen ser los protagonistas de estas series, con una cara de yakuza de tercera desaprovechada (podía haber dado para mucho más) y una manía por la limpieza y el orden que da lugar a algunos de los mejores chistes de la serie. Takasu está enamorado de Midori Midorin Kushieda (Yui Horie, Ayu la chica uguu en Kanon), estrambótica, extraña, desquiciada y con un tenebroso lado oscuro, posiblemente el mejor personaje de la serie, mientras que Taiga lo está de Kitamura (Horifumi Nojima, Shuga, el joven mago de Seirei no Moribito), chico serio y responsable donde los haya. Kitamura es el mejor amigo de Takasu y Midori de Taiga, la excusa perfecta para que Takasu y Taiga se arrejunten y se enamoren mientras dicen ayudarse en sus respectivas conquistas. Complica el asunto (un poco) la top-model artificial y manipuladora Ami Kawashima (Eri Kitamura, Tatiana en Last Exile, Saya en Blood+), que se enamorará de Takasu porque es el único ante el que se puede quitar su máscara y ser como es. Añádase a esto la madre de Takasu, con un trabajo poco adecuado para una madre, el loro mutante que tienen de mascota, la profesora solterona, los amigos idiotas (más idiotas) de Takasu, algún que otro compañero de clase más y creo que no se me olvida nada.

Sin embargo…

Minorin
Minorin

Tengo que reconocer que Toradora tiene algo que engancha. Los personajes. Pese a ese aire esperpéntico que les rodea, marca de la serie, tienen un fondo triste mucho más verosímil que otras series por el estilo, y evolucionan. Quizás sea por eso que no sólo he terminado de ver la serie, sino que al final esperaba con impaciencia a que saliera el siguiente episodio. Posiblemente sea de las mejores en su estilo (aunque, si pensamos en Zero no Tsukaima o Shana, tampoco es tan difícil).

La serie tiene muchas referencias a otros animes y mangas, referencias que se han perdido en su mayoría en las traducciones de los primeros fansubs que la sacaron. Si aún no la has visto y tienes intención de hacerlo, revisa las versiones que haya con calma.

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