A la sazón había en Britania varios grandes señores nephilim. Reinaban en el Otro Lado o en este, sobre humanos, nephilim y otras criaturas y como tal su postura ante temas como la llegada de nephilim egipcios o la elección del Alto Rey sentaban cátedra. Así que vamos a dedicarles un breve apunte para que podamos hacernos una idea de qué apoyos tenía Merlin en sus planes.
Por una parte, tenemos a los grandes reyes del Otro Lado. Nephilim sin encarnar, sus dominios apenas tenían presencia en el mundo real, si acaso algún pueblo o tribu ligados por antiguos pactos. Los más poderosos eran el Rey Pescador, rey del Castillo del Gozo, y Klingsor, Rey del Castillo Mortal. Del Rey Pescador ya hemos hablado. Klingsor era todo lo contrario a su hermano: belicoso, ultranacionalista y tradicionalista, si por él fuera no sólo no dejaba entrar a los nephilim egipcios, sino que expulsaba también a los humanos. No le gusta Merlin ni sus métodos y la figura del Alto Rey la ve como una «novedad romana». Para él las invasiones sajonas no son más graves que las celtas de siglos atrás, pero sí teme al cristianismo, a la filosofía de los Arcanos mayores y la aparición de sociedades secretas que se da dónde están estos. En tiempos de Aurelio y Uther sigue optando por la vía pacífica, pero la paciencia se le agota rápidamente…
Continuar leyendo

