Guardianes del Grial – Jesús – Notas

Bibliografía

Para un par de aventuras preferí no complicarme mucho y tiré de una bibliografía escasa pero que me servía: Ben-Hur, tanto la novela como la película de William Wyler y Caballo de Troya I de J. J. Benítez. Esta última como novela de ciencia ficción es mala de narices, pero como novela histórica tiene un pase. Se detiene bastante en detalles como indumentaria, comida, vegetación… que me resultó muy útil para ambientar.

Notas

Con la parte de Jesús se acaba el prólogo de la campaña. En total habrán sido 3-4 aventuras que han servido para presentar a los personajes y darles cierta importancia. Recuerdo que la idea es jugar una campaña épica partiendo de unos personajes hechos con plena (bueno, casi) libertad por parte de los jugadores y prácticamente sin historia. En esta parte los jugadores han podido “inscribir” a sus personajes en algún Arcano Mayor (o no, en la campaña Madrid hubo varios nephilim no afiliados) y darle un poco más de personalidad a sus personajes. El problema obvio cuando se da esta libertad a los jugadores es encontrar una razón por la que los personajes vayan juntos (un problema muy habitual, por ejemplo, en Vampiro). En este caso, el Grial sirve de nexo de unión entre ellos, además de servir de excusa perfecta al máster para meterlos en jaleo.

Por otra parte, toca adaptar muchas situaciones a los personajes, en especial si los personajes pertenecen a algún Arcano. Ethiel, Uzbia y toda la estructura del Emperador aparecieron porque Yaltaka se hizo del Emperador. En la época de Arturo desarrollé mucho la parte del Sol porque Leviathán (personaje de la campaña de Madrid) pertenecía a este Arcano.

Volviendo a esta época, hay un punto que era clave: los personajes debían entregar el Grial a Jesús. Esto requiere tener fe en los jugadores, fe en que harán lo obvio. Realmente es difícil, los jugadores tienden a no hacer lo obvio algo así como el 80% de las veces, así que crucé los dedos y tiré pa’lante. Si se lo llegan a dar a Juan el Bautista igual hubiésemos hablado luego de Juancristo y del decapitado en lugar del crucificado. De todas maneras, tenía preparada defensa para estos casos (“No me toques los cojones, que acabamos de empezar la campaña”). Por fortuna no fue necesario en ninguna de las dos ocasiones.

Había dos puntos más a anotar: si se convertían en discípulos de Jesús, con lo que su influencia entre los Renovadores del Loco sería mayor, entre otras cosas, y si intentaban rescatar a Jesús cuando fuera capturado. Esto último es más importante aún en el caso de Yaltaka, dada su pertenencia a un Arcano como el Emperador. Situaciones similares se hubieran producido de haber habido pjs pertenecientes a la Emperatriz o la Torre, por citar algunos. En Madrid, la verdad, esta parte no la desarrollé tanto. Fue cuando la dirigí en Badajoz cuando le di a la campaña toda la carga política que tiene.

Como anécdota, reunir al grupo para buscar el Grial en la campaña de Madrid supuso sesión y media de juego. Tenía un personaje jugador que pertenecía al Loco, Felena, que fue encargada de reunir al resto del grupo. Ailbarán estaba encarnado en un auriga bastante famoso, así que se negó a nada hasta terminar su siguiente carrera (carrera que, por cierto, corrió borracho, ya que se enteró de que también corría Messala y, claro, Messala era imposible que perdiera, algo que el jugador sabía), así que quedaron en casa del otro fénix del grupo (personaje de Pimer, no recuerdo su nombre, encarnado en un patricio romano). Cuando Ailbarán llega a casa del personaje de Pimer (en adelante, Pimer), éste le saluda por su nombre de nephilim en presencia de humanos (un criado o esclavo), a lo que Ailbarán responde con un puñetazo que terminó con Pimer en el otro extremo de la estancia con la cara hecha un mapa (1d3 del puñetazo + 2d6 del bono por fuerza; los pyrim pueden ser muy brutos). Hasta aquí sin problemas, Leviathán podía haber curado a Pimer (o haberla pifiado en el intento, que era lo habitual). También podía haberlo intentado Felena o el mismo Ailbarán.

Lo que pasó en realidad es Felena decidió probar su nueva habilidad de cirugía de manera tan inhábil que clavó la aguja en el ojo del infortunado simulacro de Pimer… hasta el cerebro. Ligeramente molesto, en cuando cambió de cuerpo Pimer denunció a Ailbarán por asesinato y éste fue condenado a galeras (por el camino se cruzó con Jesús, que lo confundió con Ben-Hur). Finalmente fue rescatado, mediante la ayuda de Felena y una nube hedionda, justo antes de embarcar.

En fin, lo habitual.

 

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