El Ícaro — Personajes: Jason Callahan

Jason Callahan era un muchacho superdotado, enclenque y enfermizo criado en un valle perdido de Galgados. Una víctima perfecta de hermanos, primos y amigos de los anteriores que tenía como único futuro posible el entrar en una comunidad de religiosos. Pero un terrateniente excéntrico, en realidad un archimago retirado del mundanal ruido, supo reconocer el potencial, tanto mágico como intelectual del chaval y lo acogió bajo sus alas. Lo educó, lo enseñó y le abrió las puertas de la universidad. Más importante, pasó a ser el orgullo de su familia (aunque como la vajilla de la abuela, es decir, lo mostraban orgullosos pero con esa mirada confusa de quien no sabe realmente qué hacer con él).

Estudió en Ílmora y en Lucrecio, devorando asignatura tras asignatura. Su tesis doctoral, presentada a los veintidós años, consideraba los monolitos metálicos de la Pradera Eterna, alrededor de Arkángel, una máquina de control climático de Sólomon. Fue considerado entre los intelectuales de su época como una ikerjimenada del quince, pero le valió una cátedra en la universidad de Lucrecio auspiciada por Wissenschaft, para quien realizaría diversos trabajos sobre logias perdidas. En el Ícaro dirigía un equipo que debía estudiar las estructuras metálicas del Mar de Arena de Salazar, pero pasó lo que todos sabemos.

El doctor Jason Callahan es una pelirroja rata de biblioteca de 24 años de edad que esconde un peligroso gato montés. Tímido con las mujeres, con comportamientos de adolescente hormonalmente desequilibrado, cobarde en apariencia (siempre cuando puede escaquearse) y con ese aire de suficiencia de quien se sabe más inteligente que los demás, no es una persona de trato fácil. Pero su juventud y sus raíces humildes lo hacen de los científicos más accesibles de la expedición. Como mago de primerísimo nivel, es reclamado con regularidad para peligrosas misiones de campo, para su horror.

Doctor Jason Callahan (después de la desaparición de Forgen)

Hechicero, nivel 7. Humano, natural de Galgados. Edad: 24 años.

Características: Agi 6, Con 7, Des 10, Fue 5, Int 13, Per 6, Pod 12, Vol 6. Puntos de vida: 130. Turno base: 95.

Ventajas: Don, Apto para el desarrollo de la magia, Artefacto (1), Vulnerable al dolor, Endeble, Mala suerte, +3 a Inteligencia, +2 a Poder. Raíces culturales.

Habilidades de combate: Ataque y parada, 15. Habilidades de ki: Uso del ki; Extrusión de presencia, Armadura de energía; Transmisión de ki, Curación superior y Estabilizar; Uso de la energía necesaria, Eliminación de penalizadores, Recuperación, Restituir a otros; Inhumanidad.

Habilidades mágicas: ACT, 90 (100 y Regeneración 130 con el artefacto); Zeón, 1010; Proyección mágica, 200 ataque, 180 defensa. Conjuros: vía de aire a nivel 80; Regeneración, Aumentar resistencias, Barrera de daño, Escudo perfecto, Esfera de destrucción, Descarga, Coraza, Ver en la oscuridad, Ofuscar, Bola de fuego. Habilidades metamágicas: Escudos potenciados x2, Erudición defensiva x3, Sentir la magia, Eliminar protección x2, Área potenciada, Precisión mística, Incremento destructivo x2, Forzar velocidad.

Habilidades: Acrobacias, 110; Pilotar (cabalgavientos), 55. Comerciar, 90; Persuasión, 80. Advertir, 120. Animales, 40; Ciencia, 30; Herbolaria, 40; Memorizar, 50; Navegación, 30; Ocultismo, 140; Valoración mágica, 180. Frialdad, 75; Resistir el dolor, 65. Forja, 90.

Personalmente, encuentro un poco incongruente que el experto en ocultismo esté tan pegado en Historia, aunque me recuerda en eso a tantos “profesionales de lo oculto” cuyos libros llenan estanterías que tiene un encanto especial. Es un personaje muy divertido, con muchos contrasentidos y que ha ido teniendo un desarrollo la mar de interesante.

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