Los Tuatha Dé Danann se proclamaban a sí mismos como los últimos descendientes de la Atlántida, así que era una vía de investigación interesante, tratándose de una criatura de tiempos casi de la Atlántida. No figura en las crónicas cómo decidió Pírixis seguir la pista irlandesa, si se le ocurrió a ella, si fue una sugerencia de la Doncella de Hielo o de algún otro nephilim británico, algún encuentro casual… Sea como fuera, el problema que se le presentó entonces fue el cómo contactar con los Dé Danann. Estos nephilim hacía mucho tiempo que se habían retirado a su Otro Lado y roto casi todos los lazos con los humanos y el mundo material. Los nephilim que vivían entre los humanos eran casi todo de procedencia celta o jóvenes (entiéndase lo de jóvenes) nacidos en la isla. Por fortuna, Misat llevaba más de veinte años en la isla y tenía ya contactos y amigos en todas partes.
Pírixis recurrió a Asgareth para ponerse en contacto con el gato del Mago y pedirle su ayuda. Misat no tuvo reparos en prestar todo el apoyo que pudiera. Pasó los siguientes meses o años preguntando, indagando, pidiendo favores entre los nephilim de Este y el Otro Lado de Irlanda y encontró tanto respuestas como auxilio. Una corte de Dé Danann estaba dispuesta a ayudar a Pírixis y concertaron un encuentro. Desgraciadamente, este encuentro tuvo que posponerse por la revuelta de los hijos de Ulfius que, como ya hemos visto, afectó seriamente a Rydychan y luego hubo que esperar a que se dieran las condiciones propicias para que se abriera el pasaje que conducía al palacio de los Dé Danann.
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