El pasado fin de semana, el primero de abril, se celebraron las Octavas jornadas de rol y estrategia de Sevilla. El año pasado estuvimos en las, a ver que cuente…, séptimas y estando en Sevilla no había excusa. Pírixis aprovechó también para venir (Menxar no llegó hasta el domingo, por problemas logísticos), pero se presentó un invitado no esperado que me lastró todo el puñetero finde y que sigo sufriendo esta semana en forma de fiebre y dolor de garganta. El viernes por la tarde, más zombie que vivo, jugamos una partida de D&D de mi campaña (sí, desde que estoy en Sevilla también juego; algo bueno debía de tener) en la que descubrí que Höel el Revellín es un pitcher de primera. La tarde terminó muy pronto por culpa de mi maltrecha salud y no pude asistir al concierto de Aquitania, pero me hice con una copia del Roleage por la que casi me tiro en plancha en el stand al grito de ¡Míooooooo!.
El sábado, ya algo mejor, lo intentamos por la mañana. Nos sumamos a una partida de Aventuras en la Marca del Este que dirigía Mae, con Steinkel divirtiéndose con un halfling y Juan Lucha bordando un impresionante mago. Yo lo intenté de salida con un ladrón, pero el cerebro no estaba para muchos trotes y tuve que pedir el cambio a enano al poco de empezar, que eso (un enano) lo puedo llevar en el semiautomático inducido por el ibuprofeno, el paracetamol y los antibióticos. Terminamos a las tantas, quemados (por el sol), tras probar el módulo El Enclave, primera parte de la Trilogía de la Orden del Libro, que promete mucho, y reírnos un montón.
La tarde fue baldía pues se cayó la partida de Ánima de Holocubierta y no conseguí poner en marcha la mía. Del resto, todas las que podían interesarme habían empezado ya. Vimos un rato de una partida de un juego a priori interesante, el Shan Hu al que espero tener ocasión de catar algún día. El domingo, entre que amaneció lluvioso (genial para mi trancazo) y ciertos problemas logísticos, no hubo posibilidad de acercarse a las jornadas. Pero si de darnos una vuelta por el Salón del Manga, que se celebraba también estas fechas. Como el año pasado, fue una decepción. Mucho ambiente, eso sí, mucha gente el rato que nos acercamos el sábado e incluso el domingo, pese al tiempo. Pero el Casino de la Exposición es un horror de sitio para meter tanta gente dentro. En el apartado de merchandising era un horror: salvo unas pocas buenas tiendas (Racoon, Mikami y una malagueña que no recuerdo) en el resto abundaba la copia china de figuras. En fin, en el de Jerez espero resarcirme.
Estas navidades me hice con el Roleage al completo (manual y suplementos publicados) por cuatro duros, aprovechando la liquidación de NSR. En principio con idea de regalarlo, si no estaba mal, o de comérmelo, si era un truño del 15. Como sólo pude leerlo por encima, no quería hacer una reseña del juego, así que se lo pedí a la receptora del mismo. Este artículo es suyo y va acompañado, al final, de una reseña corta mía, producto de esa primera lectura y de la partida que he jugado hasta la fecha. Os dejo con Pírixis.

