Gran concierto el de este sábado, noveno de Abono A de la Orquesta de Extremadura, bajo la batuta de su director titular, Jesús Amigo. Empezó algo tarde, con la gente haciéndose la remolona a la hora de ocupar sus asientos, y con la claridad de la tarde entrando por el techo traslúcido del auditorio dando un ambiente magnífico. El concierto empezó con la Obertura Hermann y Dorotea de Schumann. La obertura tiene como tema central La Marsellesa y su viveza se aprovechó perfectamente del ambiente más luminoso del auditorio (cosa de la estación).
Continuó la primera parte con el Doble concierto para violín y violonchelo op. 102 de Brahms. Como solistas teníamos al chelista italiano Umberto Clerici y a la joven y menuda violinista americana Caroline Goulding. Era la cuarta vez en este año que los dos solistas se las veían con este concierto (Michigan y Ontario en febrero y el de Cáceres el viernes), y los dos lo ejecutaron con una gran compenetración. Este concierto de Brahms no será de los más llamativos que podamos encontrar, ni de los más famosos, pero el sábado estos dos jóvenes nos mecieron con su sonido, arropados en todo momento por la orquesta.
En la segunda parte tuvimos la Sinfonía nº 5 de Dvorak. Por si nos quedaba dudas de que la Orquesta de Extremadura tenía una buena noche, tuvimos a Dvorak. Contrastando con la solemnidad de Brahms, tuvimos a Dvorak. Una obra con fuerza, de las que se le dan bien a Amigo, y un sonido limpio, muy hermoso. Una segunda parte que remató un gran, gran concierto. Una noche para reconciliarse con la Humanidad y sentirse feliz de estar vivo. Quiero más noches así.
Por otra parte, y cambiando de tema, van a tener que anunciar la «alineación» antes de los conciertos, como en los partidos. Así, por ejemplo, nos faltaban Esteban Morales Víctor Segura (tengo que limpiarme las gafas antes de los conciertos) y Miguel A. Rodríguez y estaba Lorena Corma sin acreditar. Víctor Segura se encargó esta vez de los timbales y me dejó preguntándome «¿los timbales se desafinan con tanta facilidad durante el concierto o los percusionistas de la Orquesta de Extremadura son así de suyos?».


