Cuando a la industria del anime le da por algo, lo exprimen a base de bien. De reencarnaciones en villanas no sé cuántas llevamos ya, y de aventuras varias en harenes de estilo imperial chino vamos también bien servidos, así que esta serie la dejé de lado y no volví sobre ella hasta mediada la temporada, un domingo en el que nos faltaba algo para ver.
Y nos enganchamos, claro.
Bueno, la serie sí está ambientada en un harén imperial chino modelo estándar Mk.II, no muy distinto al visto con la boticaria o con la consorte cuervo. Pero reencarnación no hay en realidad: es un intercambio de cuerpos entre la envidiosa villana y la virtuosa protagonista. Y, claro, ahora la pobre tiene que sobrevivir con todos odiándola y con su vida valiendo menos que una moneda de 3,50€.

La pareja protagonista en lo que viene a ser la imagen promocional
Solo que la chica es una optimista impenitente. Supongo que cuando tienes la salud enfermiza, fiebre los días pares y cosas peor los impares y un pie permanentemente en la tumba, o ves el lado positivo de la vida o te come la depresión. Y el cuerpo de la villana es sano y atlético. Ya sabes: puede salir a la calle, hacer ejercicio, trabajar en el huerto, bailar con brío. Un montón de cosas con las que no se atrevía ni a soñar. Con eso a favor, todo lo demás es secundario. Y la prota decide disfrutar de la experiencia. Ah, sí, y de ser una villana, ya que todo el mundo dice que es la villana. Aunque se le dé de pena.
Y así, con una villana a la que no terminan de salirle bien las cosas consumida por las fiebres, y una prota empeñada en disfrutar de los pequeños placeres de la vida, a despecho del mal que le deseen los demás, se empieza a desarrollar la trama de la serie. Que es muy propia de un harén y los celos, inquinas y luchas entre las consortes. Y en su sencillez está su encanto.
Futsutsuka na Akujo de wa Gozaimasu ga – Sūgū Chōso Torikae Den (algo así como Puede que sea una villana inepta: la historia de las consortes mariposa y ratón que intercambiaron sus lugares, quizás más conocida por su título acortado en inglés, Though I Am an Inept Villainess) es una serie de novelas ligeras de Satsuki Nakamura, adaptada por el estudio Doga Kobo (Yesterday wo Utatte), con guion de Yoshiro Nakamura y dirección de Mitsue Yamazaki (la peculiar ZENSHU, ese extraño isekai donde una genio de la animación termina en el mundo de una extraña película que la marcó de niña). Con Manaka Iwami y Natsumi Kawaida como las dos protagonistas y Ai Kayano, Farahnaz Nikray, Mai Nakahara y Makoto Furukawa. Incluso se da el lujo de tener a Aya Hisakawa o Chiwa Saito en pequeños papeles. Un lujo de reparto, oiga.