Metamorfos: el Gato

El Gato es un Onirim lunático.

Informe de la Obediencia del Sagrado Corazón del Templo de Oriente:

“La persona clasificada bajo el número t245 es una persona de carácter difícilmente discernible. Se le ha creído manipulable hasta que descubrió y volvió contra nosotros nuestras manipulaciones. Ningún secreto le parece inaccesible. Ha sido capturado por la utilización de informes falsos, que han pasado desapercibidos a nuestros puestos de avanzada, lo que ha costado la vida a varios de nuestros escuderos. Esta persona es peligrosa y va a ser denunciada al nivel jerárquico superior para su estudio.”

Si fuera… Sería…
un fenómeno natural la Luna llena
un metal la plata
un animal un gato
un color el blanco
una criatura mitológica el Gato de Cheshire, de Alicia en el país…
un humano célebre James Bond
una actividad humana el espionaje
una obra Le Passe-muraille, de Marcel Aymé
un arma las garras
un objeto un espejo sin azogue

Los metamorfos del Gato.

Cabeza: la pupila cambia de forma con la luz. El iris se extiende por todo el ojo y la retina brilla durante la noche como la de los gatos.

Manos: Unas garras retráctiles van sustituyendo a las uñas. Son al principio frágiles, para ir haciéndose más duras.

Piel: la piel se recubre permanentemente de una suave pelusa primero; después, de un pelo sedoso.

Olor: el simulacro comienza a despedir un olor a gato que hace reaccionar a los animales como si éste fuera un gato.

Voz: la voz se hace cada vez más maulladora, partiendo a veces del ultrasonido. El nephilim, además, tenderá a maullar o ronronear para expresar sus estados de ánimo.

Nota: el original lo encontré en la página de Dubacq, ahora desaparecida. No conservo ni este original ni el nombre del autor. La especie de traducción es mía, más o menos de 1997. Es muy mala, pero sin el original, poco más puedo hacer.

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