Cómo cambia el cuento

–Con la pregunta habitual, como me figuro –le interrumpió Geralt–: “¿Quién es la más hermosa del mundo?”. Por lo que sé, todos los Espejos de Nehalena se dividen en dos tipos: los mentirosos y los rotos.

Érase una vez una reina, bueno, en realidad era la segunda esposa del rey, que tenía un espejo mágico. El espejo lo usaba para ver el futuro del reino y el suyo propio, y vio en él cómo la hija del rey y de su primera esposa la mataba a ella y sumía al reino en el caos. Así que decidió eliminar a la niña mandándola al bosque con un cazador, un esbirro al sueldo. Sin embargo, el cazador no volvió y, cuando lo buscaron, lo encontraron sin pantalones y con el alfiler de un broche clavado hasta el cerebro, a través del oído (un angelito el cazador, vamos: si vas a matar a una chiquilla, te la beneficias antes). Encontraron a la muchacha unos años más tarde, viviendo con siete gnomos a los que había convencido de cambiar el duro trabajo de la mina por el más lucrativo de asaltar mercaderes. Con ellos vivió, eludiendo intentos de asesinato de la madrastra, hasta que, a causa de una discusión por el reparto del botín o alguna cosa parecida, se acuchillaron entre ellos y sólo sobrevivió la chica.

La chica se encontró luego con un hechicero que intentaba eliminarla, en connivencia con la madrastra. No lo consiguió, sólo logró encerrarla en un cristal de roca y sellarla en una mina abandonada, donde la encontró un joven príncipe que, enamorado de ella, logró romper el hechizo y llevársela al palacio de su padre. Éste no era tan tonto y sabía con quién se la jugaba, así que le dio una buena zurra al imbécil enamoradizo del hijo en una torre y decidió sacarle a la muchacha dónde estaba el botín atesorado con los gnomos. Tampoco era tan listo, porque fue a torturarla con la ayuda de su hijo mayor y éste, cuando la vio desnuda en el potro… en fin, que huérfano y único superviviente de su familia, al día siguiente subía al trono, con la muchacha como su favorita.

Una revuelta palaciega acabó con la vida del príncipe poco después.

La saga del brujo Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski es muy popular en Polonia y en media Europa. Las andanzas de este extraño brujo albino, cínico y burlón han conocido incluso una adaptación a videojuego en forma de juego de rol con el motor del NeverWinter Nights 2, donde lo he conocido. Sé que también tiene una adaptación televisiva de poca fama y un juego de rol polaco al que me gustaría echar un ojo. La saga está compuesta por dos colecciones de relatos cortos y 5 novelas. El personaje y lo poco del mundo que he visto en el juego (del que apenas llevo el prólogo) me llamaron la atención, así que me pillé el primer libro, de relatos, El último deseo: brujos mutantes que se dedican a cazar monstruos por dinero, con la ayuda de señales (más o menos, conjuros) y pociones, con hechiceros altivos, sacerdotes avariciosos, elfos hambrientos (no saben cultivar la tierra y tienen que robar a los hombres porque su orgullo les impide comerciar con seres inferiores), maleficios varios y montones de monstruos…

Geralt de Rivia, el brujo protagonista, no queda muy bien definido en el primer volumen. Intenta ser un mercenario con corazoncito, capaz de matar a un truhán por hacerse notar como de salvar gratis a alguien que le cae medio bien. Sin embargo, tan pronto parece más listo que el perro de un ciego como más tonto que mi gata. Está lejos de tener el carisma de un Tyrion o un Waylander, espero que en el segundo libro de relatos gane más profundidad. Los secundarios, por el contrario, están mucho mejor dibujados.

El tono es muy burlón, subido de tono, con abundancia de anacronismos, acentos y giros extraños; sexo y violencia a raudales, muchos diálogos, demasiados en realidad, pues a veces parece más una obra de teatro que una novela; y muchas referencias al folklore europeo, tanto occidental como oriental. El destrozo de Blancanieves que comento antes y el del genio que casi cierra el libro son geniales.

De momento no sé si se trata de una saga de fantasía serie o es una serie de humor burro (que no burdo) y salvaje. Eso espero dilucidarlo en el segundo libro, también de relatos. De momento, me ha enganchado.

La edición española es de Bibliópolis, en tapa blanda y a un precio razonable. Por cierto, que esta editorial ha editado Marciano Go Home!, posiblemente la más hilarante novela de ciencia ficción con hombrecillos verdes de por medio. La traducción, de José María Faraldo, es muy buena, con una buena adaptación de los extraños giros lingüísticos del libro.

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