Boku dake ga inai machi (Desaparecido)

Boku dake ga inai machi me dejó con el corazón en un puño en el primer capítulo. Tras verme un par más, decidí esperar a tenerlos todos y verlos de una sentada, temiendo, eso sí, que el desarrollo o el final no estuvieran a la altura (problema por desgracia típico en el anime y que padecimos, por ejemplo, en Subete ga F ni Naru). No ha sido así: Boku dake ga inai machi ha sido la mejor serie de la temporada de invierno, un thriller con toques fantásticos que nos mantiene en vilo los doce capítulos de la serie. Como debe ser.


Satoru y Airi 

Reseñar una serie o película siempre es algo delicado si se quieren evitar los spóilers. En este caso es aún más difícil, así que haré como en el Un, dos tres…: Satoru Fujinuma es un fracasado de 29 años cuya vida ha estado marcada por la muerte, a manos de un asesino, de una compañera de primaria, 18 años atrás. Tiene un talento peculiar: sufre de déjà vus que le permiten volver a vivir situaciones con el conocimiento de lo ya ocurrido para intentar cambiarlas. Y su camino se vuelve a cruzar con el del asesino de la peor manera posible. Y hasta aquí puedo leer la tarjetita.

La serie maneja con solvencia las herramientas del género (y sus trampas), integrando la parte fantástica para dar forma a la narración y también como una fuente más de información del protagonista. La evolución de éste también está muy conseguida, cómo está más vivo conforme aumenta su determinación de parar al asesino y cómo se refleja esa nueva determinación en las personas que le rodean. Mención especial para las mujeres que rodean al protagonista y que son su verdadera fuerza motriz: Kayo Hinazuki, la chica que murió; Airi Katagiri, una compañera de trabajo; y Sachiko Fujinuma, la Madre con mayúsculas, omnisapiente, terrible y sagrada madre. Y más no voy a contar, hay que verla.

La serie adapta del manga homónimo de Kei Sanbe, editado por Norma bajo el título Desaparecido, y está dirigida por Tomohiko Ito (SAO, Silver Spoon). La versión que he seguido es la de Yoru no Kousen.

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