Los viajes del Ícaro — Ynys Mawr

¿Grande? Muchacho, Ynys Mawr es más que grande. Tiene más de 50 kilómetros de longitud y alcanza los 25 de ancha en su parte central. Súmale seis de altura desde la quilla hasta lo alto del Pico del Grifo. ¿Dónde has visto una isla semejante? ¿El mar? ¿Qué tiene que ver el mar con esto? Yo hablo de islas, muchacho, no tierra firme: islas en el cielo. Y, ¡vive Dios!, que no hay ninguna tan grande. ¿Ves esa cortina de agua que no deja de caer de ella? Pues estamos a finales de verano y no es más que un poco de agua pulverizada. Durante el deshielo se convierte en una catarata inimaginable, un agua que puede ser la vida donde cae o provocar graves inundaciones. En invierno puede ser peor. ¿Has oído hablar de Emerwal? No, claro, eres muy joven. Era una aldea de las Tierras Altas donde vivía mi tía. Un invierno en que Ynys Mawr pasaba por encima se desprendió un gran bloque de hielo y no quedó nada.


Mi primer intento con hexographer. Sobra verde y falta hielo y nieves, pero sirve para hacerse una idea.

No, no vivían debajo, la isla pasaba por encima. Se mueve, muchacho, como todas las islas. Sólo que, como es tan grande, apenas la afectan vientos y tormentas y sigue más o menos el mismo camino: de oeste a este, a paso lento, rozando el norte de las Tierras Altas, cruzando los Revan por el sur y de ahí a las llanuras. No oscila de norte a sur más de doscientos kilómetros, que yo sepa. De altitud, de 800 a 1500 metros sobre el mar, dependiendo de la estación. En tierra, pues menos, claro. ¡A varios de los Revan les falta la cima! Como ves, territorio casi inhabitado: allí sólo hay elfos, centauros y hombres pájaro, alimañas todos ellos. Pero a veces baja más al sur y cruza por Entreaguas o se adentra en las Tierras Altas y pasa lo que pasa.

Fíjate en la superficie de la isla, en esos valles estrechos y empinados. Fíjate en el verde de los árboles, el pardo de los campos. 2500 metros sobre la quilla y de ahí, para arriba. Eso son más de 3000 metros sobre tierra firme. Y los árboles suben y suben, más arriba que en cualquier otra cordillera que conozca. Debe ser por la claudia. Siempre hace frío en la isla, pero menos del que debiera. Y hay mucha caza: jabalíes y ciervos y conejos y otros bichos similares. Y pájaros, montones de pájaros, sólo mira los acantilados. ¿Fieras? Pocas he visto: sólo perros y gatos salvajes. Pero dicen que en los profundos valles cerca de los montes centrales hay arañas psíquicas e insectos gigantes de grandes mandíbulas y he visto gente de Cahul con pieles de mantícora.

¡Claro que vive gente en ella! ¿Para qué íbamos a ir, si no? Y más de los que piensas. Refugiados que vinieron aquí tras la Guerra de Religión de tu Finisterra, hace quince años. O después de lo de Río Grande, hace cuarenta. O supervivientes de la última venida de la Máquina, hace 80 ó 90. Gente que buscaba un refugio seguro donde rehacer sus vidas y sacan a la tierra pobres cosechas de cebada y mijo y crían ovejas. ¿Qué mejor refugio que Ynys Mawr? ¿Cuántos barcos conoces que puedan volar tan alto? Si se dice que ni la Máquina ha atacado nunca la isla…

Y así, los tres reyes más poderosos de todas las islas volantes viven en Ynys Mawr. Comercio y piratería, claro. Así han llegado a donde están.

Fíjate. Allí a la derecha. Aquellos prados de hierba alta y aquellos bosques forman Cahul, el reino de Harold Haroldson. No tiene pueblos ni aldeas, sólo asentamientos familiares. La tierra no da para más, pero posee un buen barco y varias de esas barcas grandes que llaman albatros. Todos los veranos hace dos o tres expediciones.

Mira al frente. Ése es el puerto de Nidik, el mejor de la isla. No, eso es la aldea; las cuevas del acantilado son el puerto. Y en ese valle despejado se levanta Nidik, con sus murallas de piedra. Para ti no será más que un pueblo pequeño, pero es el reino más poderoso, con muchos guerreros bien armados. Su rey, Skilfil, luchó en la Guerra de Religión y trajo buen botín. Los valles del sur son sus vasallos. Tiene dos barcos largos y sus vasallos arman un tercero. ¡Eso supone más de sesenta guerreros en una expedición!

El otro reino está detrás de las montañas, Teyrnas Y Cymoedd. Es rico porque tiene minas de hierro y salinas de claudia, por lo que su rey espera en su torre a los comerciantes en lugar de salir a buscarlos. Pero su primo y campeón, Hywel, sí que tiene un barco, nada menos que un Risian. Y una de las bastardas de Skilfil, Svala Ojos de hielo, inverna en Teyrnas Y Cymoedd y tiene su propio barco.

¿Qué? No es mal sitio, ¿verdad? No, no pienso quedarme a vivir ahí. Verás, dicen que la Máquina no ha atacado nunca la isla, pero también dicen que los primeros que llegaron a Ynys Mawr tras el último ataque la encontraron desierta. Sólo había ruinas. Da miedo.

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