La historia de Type-Moon es curiosa: de proyecto amateur a compañía comercial de éxito. Supieron crear un mundo curioso, poblado de personajes inolvidables, en una serie de novelas y novelas visuales (un tipo de videojuego popular por aquellos lares y que consiste básicamente en leer una novela sobre imágenes estáticas teniendo que tomar una decisión de cuando en cuando; esto es, algo que aquí no consideraríamos videojuego) que tuvieron gran éxito y les permitió dedicarse profesionalmente a ello. El salto al anime era de esperar, y ya habíamos podido disfrutar de series como Shingetsutan Tsukihime y Fate/Stay Night. En el caso que nos ocupa, el salto fue mayor de lo esperado porque Ufotable, la productora, decidió tirar la casa por la ventana y presentar el proyecto como una serie de películas para la gran pantalla. Así, la novela Kara no Kyoukai, con el sobrenombre de The garden of sinners (El jardín de los pecadores) fue presentada como siete películas de distinto metraje, desde los tres cuartos de hora a las dos horas que se estrenaron entre diciembre de 2007 y agosto de 2009.

Shiki, encantadora