Las estribaciones de la Meseta de Somer que forman la frontera norte de Phaion con Dwänholf y Moth forman un laberinto montañoso de difícil acceso: picos no muy altos pero escarpados, estrechos desfiladeros y valles escondidos. Sus minas de hierro son la principal riqueza de la región y suministran el hierro necesario para las armas y buques del principado. Por lo mismo, son muy codiciadas por los señores locales de Dwänholf. El bandidaje es común, tanto en forma de grupos independientes como unidades mercenarias bien equipadas. La presencia militar es importante, con puestos en todos los pueblos y torres y castillos en las montañas. Las tropas suelen ser infantería y caballería ligera, con unidades de caballería pesada en las fortalezas mayores.
Durante siglos la fortaleza principal ha sido Caer Dubh, una gran mole de piedra negra sobre el Pico del Águila y edificada sobre los restos de una fortaleza anterior a la Guerra de Dios. Una unidad de caballería de élite, los Halcones, fue la encargada de proteger la frontera durante siglos. En ella tradicionalmente servían los hijos secundones de las mejores familias de Phaion y de otros lugares del Imperio, que llegaban en busca de fortuna. Con el paso del tiempo, en el fértil valle que se abría bajo el Pico del Águila, floreció una población de cierta importancia que compartía el nombre del castillo. Su población se formó inicialmente de veteranos del castillo, de pastores seminómadas de las montañas y de habitantes de aldeas saqueadas por bandidos.