Cuentos viejos: Vampiro, juego narrativo

He sido jugador habitual de Vampiro y Hombre Lobo, aunque nunca fueron santo de mi devoción, ni por mundo ni por reglas, aunque con Hombre Lobo me reí mucho y Vampiro, la Edad Oscura, me atraía mucho como jugador y como máster, aunque una vez tuve Selenim en mis manos descarté Vampiro por alegre y falto de garra.

Como jugador, jamás entendí la clasificación de Vampiro y los otros juegos de Mundo de Tinieblas como juego de rol narrativo, ya que, incluso haciendo el favor de descartar las partidas que degeneraban en un Vampicomandos de guerra, no había más diferencia con otros juegos de rol que el número de dados que tirabas, así que lo de narrativo asumí que era sólo cuestión de markéting («¿a que suena chulo?»).

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