El fin de semana pasado fue el sexto concierto de abono A de la Orquesta de Extremadura. Cambiábamos el violín del quinto concierto por la viola de Roberto Díaz y teníamos también una sinfonía de Shostakovich, así que se presentaba interesante. Empezamos por la Marcha nº1 de Pompa y circunstancia de Elgar, pieza que de nombre puede que no nos suene, pero que todos hemos escuchado infinidad de veces. El Concierto para viola de Walton me dejó muy frío. Todavía no sé si era yo (tras la Marcha me empezó a pitar un oído de forma bastante molesta, creo que tapándome parte de la música) o si a la interpretación le faltaba un hervor (léase algo más de ensayo), así que no comentaré nada de él más allá de la magnífica labor de Roberto Díaz, al que espero ver en otra ocasión y poder apreciar su talento mejor.
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