Fin de semana barroco: El Mesías

Este frío fin de semana fue el cuarto concierto de abono (A) de la Orquesta de Extremadura, con un programa muy adecuado a las fechas en que estamos: El Mesías de Händel, completo, entero, todo él en sus casi dos horas y media de música. Pero El Mesías, sólo con orquesta queda un poco soso, así que participaba también el Coro de la Fundación Orquesta de Extremadura y como solistas teníamos a la soprano Raquel Lojendio, el contratenor Matthias Rexroth, el tenor Gustavo Peña y el barítono bajo Tiziano Bracci. A la batuta, el director titular Jesús Amigo.

El concierto fue impresionante, espectacular. Se hizo algo largo, pues El Mesías no es una obra fácil y los asientos del Manuel Rojas son potros de tortura pero indudablemente El Mesías es una obra que hay que ver en directo. La parte orquestal supuso un agradable cambio de estilo con respecto a los anteriores conciertos de la temporada, el coro nos sacudió como una descarga eléctrica y los solistas nos emocionaron. Personalmente, los momentos que más me llenaron fueron las intervenciones de Tiziano Bracci (¡qué voz y qué fuerza!) y el Aleluya, que puso al Manuel Rojas en pie. Raquel Lojendio y Gustavo Peña estuvieron igualmente espléndidos pero debo reconocer (para mi vergüenza) que a Rexroth no le presté toda la atención que debiera porque, esto, es que las sombras de los focos y el corte de pelo le sacaron un gran parecido con David Hasselhoff de joven. Prometo que la próxima vez que le vea, prestaré más atención.

Toshokan Sensou

De la mano de Production I.G. (Le Chevalier D’Eon, Ghost in the Shell SAC, Ghost Hound) nos llega esta adaptación en 12 entregas de la serie de novela ligera del mismo título de Hiro Arikawa. La serie nos sitúa en Japón en un futuro cercano donde la censura es muy estricta, tanto en medios escritos como audiovisuales, disponiendo la agencia encargada de tal censura de un cuerpo paramilitar propio. Como contrapunto, las bibliotecas se han convertido en el último refugio de la libertad de expresión, apoyadas por leyes de los gobiernos locales y, para defenderse, también se han militarizado, produciéndose enfrentamientos entre ambos bandos con complejas reglas oficiales y oficiosas. Estando así las cosas, seguimos los pasos de una recluta de las fuerzas de la biblioteca de Kanto, la tontorrona, atlética e impulsiva-de-buen-corazón Iku Kasahara, y varios de sus compañeros: su duro instructor Atsushi Dojo, el simpático compañero de éste, Mishika Komaki; el perfeccionista compañero de promoción de Kasahara, Hikaru Tezuka; la compañera de dormitorio de Kasahara, la experta en inteligencia y espionaje Asako Shibasaki y el capitán Genda, un armario empotrado de seis puertas con altillo.

El armario
Genda, el armario

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