NightCity Herald – 3 de marzo de 2022 (II)

El único periódico de papel de los 20

¡¡Guerra en España!!

Madrid, España.

Con el ruido de los cañonazos y las explosiones de los bombardeos en el ambiente es difícil dar por válidas las declaraciones de los representantes del gobierno francés que afirmaron que la revuelta era en realidad un grupo minúsculo de españoles retrógrados incapaces de aceptar el nuevo orden que no tardarían en sucumbir ante las fuerzas armadas galas. Según fuentes del gobierno provisional hispano, ese «minúsculo grupo» suma un 80% de la población en edad militar, y los reporteros de los diversos grupos de noticias hemos podido ver con nuestros propios ojos los restos de numerosas piezas blindadas de esas fuerzas que iban a hacer sucumbir a los rebeldes. En definitiva, que a pesar de lo que los de Relaciones Públicas pretendan hacer creer a la Comunidad Internacional, en España tenemos una guerra en toda regla. De un lado, el ejército francés que hace ya varias semanas atravesó los Pirineos arrasando todo a su paso. Del otro, un número incierto de soldados españoles que, haciendo uso de la guerra de guerrillas que tan buenos resultados les dio contra el mismo enemigo en otro conflicto ya viejo, ataca y desaparece haciendo tan difícil vencerles como asegurar su cantidad.

La UE se encuentra dividida ante el conflicto, aunque parece que siguen fieles a su política de no intervención y acabarán por aliarse con el que resulte vencedor en la contienda. Pero por de pronto, los países escandinavos, junto a Alemania, Irlanda, Reino Unido y Grecia apoyan a los rebeldes y el resto, a los franceses.

© MvR 1998. Publicado con el permiso del autor. Queda prohibida la reproducción sin el permiso del autor.

© de la presente edición, este blog y el aquí firmante.

De vuelta

Ya estoy de vuelta, tras diez días sin ordenador ni internet, pasando fresquito en el norte. Durante esos días:

  • 1. Hemos vuelto a recorrer La Yecla. También hemos hecho el camino de Castroceniza a Ura, que es precioso. A la ida lo hicimos por la orilla izquierda, el camino más bonito pero también el más difícil: sigue el río por la umbría, de vereda en vereda y, casi al final, tuvimos que izarnos un par de veces a fuerza de brazos para pasar un espolón rocoso. A la vuelta seguimos la senda marcada. Va más alta, por lo que ciertas partes del valle se ven mejor, pero pega el Sol todo el camino. El paraje me lo había recomendado Souto, compañero del foro.

  • 2. Fuimos también al Monasterio de Piedra, cerca de Calatayud (doscientos y pico kilómetros ida, otros tantos de vuelta). Un paraje precioso, con sus cascadas y saltos de agua. Desgraciadamente está muy comido por la hiedra y necesita que le metan mano a fondo. También pillamos una demostración de cetrería espectacular.

  • 3. La paliza gorda fue cuando intentamos ir a las Calderas, en la Campiña. Nuestro guía se perdió y nos hizo dar un gran rodeo, así que sólo pudimos ver el arranque del cañón (queda para el próximo año, si estamos en mejor forma). A la vuelta, cuando salimos del cañón, vimos que había cambiado el viento y una espesa capa de nubes se desbordaba por la cresta da la montaña. La vuelta la hicimos con baja temperatura y visibilidad muy limitada.

  • 4. Al día siguiente visitamos la catedral de Burgos con paso renqueante. La han limpiado y restaurado casi por completo y la visita es impresionante. La habíamos visitado, cada uno por nuestro lado, años a, y nos había parecido entonces oscura y tenebrosa. Ahora, con la piedra limpia, los cuadros y retablos con los colores vivos, las grandes puertas abiertas y la luz entrando por las hermosas vidrieras es un lugar tan hermoso y una visita obligada.

Todos los viajes fueron hechos en mi flamante Alphonse (mi nuevo Auris Sol con cambio M/MT) al que le he hecho 3000km en sus primeras tres semanas. El cambio secuencial con levas en el volante es genial y el control de crucero un gran invento. La parte mala es que los frenos chirrían en demasía justo antes de detener el coche y que las cortas son demasiado cortas. Acostumbrado al Lanos, que tiene unas cortas larguísimas (creo que habré puesto las largas dos o tres veces en los cuatro años que lo he conducido), ir en el Auris de noche me ha parecido como ir ciego.

Pero, en fin, ya estamos aquí, pasando calor otra vez. Me quedan unos pocos días de vacaciones en los que quiero ponerme al día con varias cosas, preparar una campaña de Ánima (y un par de partidas sueltas, por si alguna vez encuentro jugadores nuevos), ponerme ya con la parte de Arturo de Guardianes del Grial y varias cosas más. Seguramente no haré casi nada, pero, por lo pronto, haré lo más urgente: terminar de deshacer la maleta y quitar el polvo acumulado estos días.